domingo, 30 de abril de 2017

La Otra Memoria Histórica. La Expo del 92

1992. Las Olimpiadas de Barcelona, Madrid Capital Cultural y la Expo de Sevilla. "Ahora ya por fin, ya somos europeos". Por fin entrábamos en la modernidad.

El PSOE en la cresta de la ola, totalmente entregado al latrocinio. Y la policía reprimiendo como en los mejores tiempos del franquismo. Con el delincuente José Luis Corcuera al mando, se sucedieron las detenciones, torturas, extradiciones ilegales y encarcelamientos de aquellos que no se dejaron engatusar por los cantos de sirena de una prensa miserable. Obviamente, la Democracia no tortura, así que todo quedó impune, hasta los disparos con fuego real. Todo esto queda perfectamente reflejado en el documental Prohibido volar, disparan al aire

 

viernes, 28 de abril de 2017

Móstoles: ¡basta de agresiones machistas y racistas!¡Basta de montajes policiales!¡Basta de represión contra la juventud!

Retirada inmediata de los cargos contra las tres jóvenes mostoleñas agredidas por la policía

En la madrugada del 3 de mayo de 2015, en plenas fiestas del Dos de Mayo, tres jóvenes estudiantes mostoleñas fueron brutalmente agredidas y posteriormente detenidas por la Policía Local de Móstoles. Fueron multadas vía administrativa y ahora hacen frente a un juicio penal en el que se enfrentan a penas de cárcel y a multas de miles de euros. Su único delito, denunciar la salvaje intervención policial en dichas fiestas. 

Según el relato oficial, las tres jóvenes cargaron contra todo un dispositivo policial en el momento en que la policía desalojaba la zona del recinto ferial, hiriendo a varios agentes. Un relato completamente inverosímil, absurdo, existiendo además pruebas gráficas que demuestran la falsedad del mismo. Lo que realmente sucedió fue que las compañeras fueron increpadas de mala manera y en tono ofensivo por los agentes, identificadas y multadas. Posteriormente, durante el desalojo de la zona de fiestas, los agentes policiales volvieron a buscarlas y agredieron a una de ellas, mostrando además una actitud claramente machista y racista contra dos de ellas, de origen latinoamericano.

Tras doce años de gobiernos municipales del PP, Móstoles se fue convirtiendo en un verdadero estado policial (este municipio fue el elegido por Esperanza Aguirre para iniciar su proyecto de la BESCAM, un cuerpo especial que desde sus inicios se ha caracterizado por sus abusos y la violencia en sus intervenciones). Es habitual que la presencia de más de dos jóvenes juntos sentados en el banco de un parque sea motivo suficiente para que se realice una intervención policial con filiación y registro. Activistas de la propia candidatura Ganar Móstoles denunciaron, esa misma noche y en ese mismo recinto de fiestas, acoso policial y vulneración de derechos fundamentales.

Para acabar con esta situación miles de jóvenes y trabajadores mostoleños votaron por el cambio, desalojando al PP del Ayuntamiento. Incomprensiblemente, el nuevo Ayuntamiento de izquierdas, integrado entre otros por Ganar Móstoles, respalda la acusación a las compañeras dando veracidad completa a la versión policial, y negándose a apoyar a las tres jóvenes agredidas apelando a que deben respetar “la legalidad” y a que nada se puede hacer. En la última reunión con el concejal de Ganar Móstoles, Gabriel Ortega, incluso se nos dijo que suficiente hacían que nos recibían. 

Resulta lamentable este comportamiento por parte de una candidatura del cambio como Ganar Móstoles. Son los mismos argumentos utilizados durante los últimos años por el PP para reprimir y encarcelar a todos los jóvenes y trabajadores que luchamos en las calles contra sus políticas criminales, algo que los propios compañeros de Ganar Móstoles también han padecido. ¡Basta ya de poses y palabras huecas! ¡Ahora hay que luchar con hechos y solidaridad efectiva contra la represión!

Tanto el Ayuntamiento, como especialmente Ganar Móstoles, parte del gobierno municipal, deben rectificar inmediatamente esta postura, retirar la acusación de la policía municipal bajo su mando, y dar respaldo a las compañeras víctimas de una agresión policial machista y racista.

¡Retirada de todos los cargos! ¡Absolución de Gema, Cintia y Polett!
El Ayuntamiento de Móstoles debe apoyar a las compañeras e implicarse en su defensa. ¡Basta de abusos policiales!




jueves, 27 de abril de 2017

Nace la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres


“Contra el mercado de cuerpos de mujeres para la explotación reproductiva”, así se ha presentado hoy  la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres en Madrid. Integrada, de momento, por más de cuarenta organizaciones, apuntan a que los medios de comunicación y los debates políticos se están centrando exclusivamente en vender “las bondades de una práctica que nos abre un nuevo frente: una nueva industria en la que comercializan con nuestra capacidad reproductiva –y, por tanto, con nuestras vidas– en beneficio de terceras personas”.
Para enfrentarse a esta nueva forma de explotar a las mujeres, la Red señala la importancia de “unir fuerzas entre todas y aliarnos una vez más para demostrar al Patriarcado que nos amenaza” y así combatir contra esta práctica, prohibida en España.

La idea de esta plataforma estatal es acoger “a cuantas personas físicas, asociaciones y plataformas feministas, asociaciones de mujeres, organizaciones mixtas o colectivos LGTBI quieran unirse”.


Forman parte ya asociaciones como Plataforma 7N, Mujeres en Red, Mujeres UC3M, “NO EN MI NOMBRE” Plataforma para la NO legalización de la explotación reproductiva. Unión de Asociaciones Familiares (UNAF), el Partido Feminista de España, la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas, la Federación de Mujeres Progresistas o el Movimiento Democrático de Mujeres, entre otras muchas.

Acciones concretas

Desde la Red hacen un llamamiento a seguir las movilizaciones que convocan contra el alquiler de vientres.

La primera de ellas será el próximo 6 de mayo, frente al Hotel Meliá Avenida América en Madrid, para protestar contra la feria de alquiler de vientres que tendrá aquí, y donde 26 clínicas de distintos países ofrecen, entre otras cosas, contratos de alquiler de vientres con contra prestación económicas de 50.000 a 200.000 euros.

La feria de Surrofair choca con la legalidad vigente y con los derechos del niño

Los días 6 y 7 de mayo de 2017 la entidad Surrofair va a celebrar una convención de promoción del alquiler de vientres. En la misma se anuncia la asistencia de múltiples clínicas y  profesionales involucrados en el lucrativo negocio de la explotación reproductiva del cuerpo de las mujeres en países como Ucrania, Rusia, Grecia y EEUU.
Sonia Lamas, Presidenta de Enclave Feminista y una de las portavoces de RECAV, ha recalcado “nuestra misión es dar a conocer a la sociedad española lo que se esconde detrás de esta práctica ilegal, que no es otra cosa que servirse del cuerpo de las mujeres”.

El alquiler de vientres es una actividad ilegal en España

La Ley 14/2006 de 26 de mayo sobre técnicas de reproducción humana asistida (LTRHA) prohíbe los contratos de alquiler de vientres en España.
El Art. 10 de dicha ley, declara nulo de pleno derecho el contrato por el que se concierta una gestación – con o sin compensación económica – a cargo de una mujer que renuncia a la filiación materna del hijo que concibe, a favor del que la contrata, o incluso de un tercero.
El mismo artículo en sus apartados 2º y 3º declara nulo asimismo el contrato de “gestación por sustitución” – término jurídico para referirse a la maternidad subrogada – y determina la filiación materna por el parto.
La ley civil española exige al médico registrar al nacido vivo con los datos de la madre que da a luz, dando por hecho que es la misma madre biológica y genética y otorgándole todos los derechos y deberes jurídicos por dicha situación.
El Código Penal, en el Art. 220. 1, 2 y 3 tipifica como delito la entrega, intermediación y recepción de un hijo por un precio determinado como delito cuya pena es de hasta 5 años de cárcel aunque la “transacción” se hubiese realizado en territorio extranjero.
Surrofair, promociona la realización de contratos de alquiler de vientres (sistemáticamente llamados gestación subrogada) con mujeres de otros países como Ucrania, Rusia, Grecia y EEUU.

Queremos ser lo que somos

¡Basta de opresión contra la comunidad LGTBI!
En 1969, el Frente de Liberación Gay publicaba el primer número de la revista Come Out!, presentándose como “un grupo revolucionario homosexual compuesto por mujeres y hombres conscientes de que la completa liberación sexual sólo puede realizarse con la demolición de las actuales instituciones sociales. Rechazamos los intentos de la sociedad de imponer papeles sexuales y cualquier definición de nuestra naturaleza, porque hemos renunciado a dichos papeles y a los mitos simplistas de la sociedad. Queremos ser lo que somos. Queremos crear nuevas formas sociales y nuevas relaciones humanas basadas en la fraternidad, la cooperación, el amor y la desinhibición de la sexualidad. Babilonia nos ha empujado hacia una sola meta: la revolución”.

Karl Marx explicaba que el sistema capitalista necesita transformarse continuamente para poder adaptarse a los cambios que se producen en la economía, y esos mismos cambios afectan a la estructura del sistema, aunque la necesidad de opresión permanece. Por eso, para los revolucionarios la lucha por la liberación LGTBI, al igual que la lucha por la liberación de la mujer trabajadora, es inseparable del combate contra el sistema capitalista, y no puede ser concebida de otro modo.


Se inicia el camino de la organización
El clima de rebelión social a finales de los años 60 y los 70 se sentía con fuerza también en los EEUU. Acontecimientos como las revueltas de Stonewall , posibilitaron la creación de diversas organizaciones de lucha, como el propio Frente de Liberación Gay y la Alianza de Activistas Gays, fundadas por la activista transexual Sylvia Rae Rivera, quien más adelante organizaría con su amiga, Marsha Johnson, la Acción Travesti Callejera Revolucionaria. Estas organizaciones lucharon a pie de barrio contra la homofobia, la discriminación hacia los afroamericanos y los latinos, contra el capitalismo, y contra la lacra de las drogas y la prostitución. También hubo otros casos significativos de colaboración entre las luchas obreras y las llevadas a cabo por la liberación del colectivo gay, como el célebre apoyo de la organización Lesbians and Gays Support the Miners (LGSM) a las huelgas mineras de 1984 en Gran Bretaña contra la política reaccionaria del gobierno de Margaret Thatcher. Estas acciones unitarias entre trabajadores y el colectivo LGTBI crearon el marco perfecto para la reintroducción de la lucha por la liberación gay en el seno de la izquierda.

En concreto, el Frente de Liberación Gay adoptó una perspectiva más amplia contra el sistema capitalista, e incluso participó con el movimiento de los Panteras Negras combatiendo y poniendo a debate sus ideas machistas y homófobas. Su aportación llegó hasta el punto de que Huey Newton, líder de los Panteras Negras, hizo pública su solidaridad con el movimiento LGTBI en 1970, argumentando que “los gays no tienen ningún tipo de libertad dentro de esta sociedad. De todos, puede que ellos sean los más oprimidos…”. 

El Frente de Liberación Gay, como muchas organizaciones similares, supo ver la necesidad de transformar la sociedad de forma radical y luchar de manera organizada. En otras palabras, los miembros de esta organización comprendieron que para acabar con cualquier tipo de opresión y lograr la plena libertad en todas las facetas de la vida de los seres humanos, era necesario acabar con el sistema capitalista. Es más, al igual que en ocasiones anteriores, la evolución del movimiento LGTBI y los avances que en aquella época vivimos en nuestros derechos, sólo pueden entenderse dentro del contexto de ascenso de la lucha de clases. El enfrentamiento artificial de homosexuales contra heterosexuales, de negros contra blancos, de hombres contra mujeres… alimentado por la ideología dominante, promueve la desigualdad y la discriminación, y le sirve a la burguesía para dividir la fuerza de la clase trabajadora, y debilitar así las fuerzas sociales que se pueden movilizar por la emancipación social. Por el contrario, la unión y la lucha de todos los que somos sometidos por esta sociedad injusta en contra de cualquier forma de opresión, nos hace más fuertes.

La reacción intenta levantar cabeza
Partiendo de esta premisa, no es ninguna casualidad que en el contexto de aguda crisis económica en el que nos encontramos actualmente, los viejos lacayos del sistema vuelvan a arremeter contra los sectores oprimidos con fuerza redoblada. Recordemos la masacre de Orlando en junio de 2016, la mayor matanza en EEUU desde el 11-S. También tenemos presentes todas las agresiones y asesinatos contra el colectivo LGTBI, que nos dejan datos tan escalofriantes como que el 80% de los transexuales no sobreviven más allá de los 35 años en América Latina, que entre 2008 y 2014 hubo más de 1.800 personas transexuales asesinadas, o la persecución institucional contra gays, lesbianas y transexuales en Rusia y numerosos países de Asia, África y Oriente Medio, y en muchos estados de EEUU. Y por supuesto, la indignación que causó en el Estado español el autobús de la secta ultracatólica Hazte Oír, financiada con recursos públicos y apoyada por las altas esferas de la burguesía española. Un claro exponente además de la propaganda retrógrada y homófoba de la Iglesia Católica y aquellos partidos como el PP que pretenden devolverle la hegemonía y la posición de la que disfrutaba durante el franquismo.

No debemos pasar por alto tampoco la doble moral de los defensores del sistema capitalista que lloran lágrimas de cocodrilo ante las agresiones y los asesinatos. Realmente se esconden tras un discurso vacío y políticamente correcto para rascar votos de los sectores del colectivo LGTBI más aburguesados, renunciando a denunciar a los sostenedores de la ideología que alimenta estos crímenes y obviando que la opresión no es igual para alguien acomodado económicamente que para una persona de la clase obrera. De hecho, son estos mismos políticos los que favorecen esta situación de discriminación con sus políticas de recortes en los derechos sociales. Que no nos vengan los dinosaurios del Partido Demócrata en EEUU, Merkel, Rajoy, Rivera, o cualquier otro lacayo de los capitalistas a hablarnos de los derechos de la comunidad LGTBI, cuando son ellos los primeros en apoyar y sostener regímenes como el turco, el saudí, el marroquí, el egipcio, o los fascistas de Ucrania, donde la persecución institucional y social al colectivo LGTBI está a la orden del día.

La repugnante hipocresía del PP y la jerarquía católica

No olvidamos que el gobierno del PP permite manifestaciones fascistas y ampara a los agresores. Ha habido más de 200 ataques a personas del colectivo LGTBI entre 2015 y 2016, en los cuales solamente se incluyen las agresiones notificadas a la policía. Exactamente igual que ocurre con la violencia machista, el PP y sus mamporreros de Ciudadanos, y también los dirigentes del PSOE con sus políticas cada vez más neoliberales, hacen declaraciones ‘políticamente correctas’, mientras que la realidad muestra que la discriminación homófoba y machista no solo está totalmente tolerada, sino que además se crea el caldo de cultivo para fomentarla. El gobierno del Partido Popular con su política de recortes en la educación y la sanidad publicas, en los servicios sociales, etc., y con su ideología reaccionaria y clerical, lejos de mejorar la situación para las personas del colectivo LGTBI, ha perpetuado la discriminación en la práctica de todas aquellas personas que no se identifican ni comparten su modelo heteropatriarcal.

Precisamente leyes como la reforma educativa de la LOMCE, que el PP ha impulsado —y que dio luz al movimiento de la Marea Verde con el Sindicato de Estudiantes e Izquierda Revolucionaria en primera línea—, pretenden reavivar la ideología reaccionaria de la Iglesia Católica que ya impera en los centros educativos religiosos e introducirlo en nuestras escuelas públicas. Es el mundo al revés.

Mientras que esa misma jerarquía eclesiástica es continuamente señalada y acusada de múltiples casos de abusos sexuales contra menores, sus máximos jerarcas y sus voceros en los medios de comunicación, públicos y privados, criminalizan y humillan con total impunidad a las personas del colectivo LGTBI, tratándolos de enfermos, antinaturales, o incluso —e irónicamente— de pederastas, entre otras tantas barbaridades. Por ejemplo, el Arzobispo de Alcalá, Reig Pla, famoso por su guía para curar la homosexualidad, llegó a declarar en 2012 en la televisión pública que las personas homosexuales a menudo “se prostituyen” y “van a clubes de hombres” para “encontrar el infierno”. También está el ejemplo del Cardenal Fernando Sebastián, quien dijo que “la homosexualidad es una deficiente sexualidad que se puede normalizar con tratamiento". O el Obispo Casimiro López Llorente, quien declaró que “las parejas de personas del mismo sexo provocan el notable aumento de hijos con graves perturbaciones de personalidad”. Absolutamente lamentable e intolerable.

Fuera el negocio y la derecha del Orgullo Gay
Todos aquellos que luchamos por una sociedad realmente libre, pertenezcamos o no al colectivo LGTBI, no debemos pasar por alto que ha habido un intento claro de hacernos olvidar la verdadera raíz del problema: el propio sistema capitalista, el cual se apoya en el heteropatriarcado como una herramienta más para intentar dividir a los sectores oprimidos de la sociedad. Por eso han tratado de convertir el Orgullo Gay en un lucrativo negocio en el que los grandes empresarios pretenden erigirse demagógicamente como defensores de nuestros derechos. Pero realmente la única intención es extraer un suculento beneficio, además de fomentar una caricatura de un día que en sus inicios fue un símbolo de lucha contra la opresión y el capitalismo. 

Hoy el neoliberalismo se quiere apropiar de ello para desfigurarlo y fomentar el machismo y el clasismo dentro de la propia comunidad gay, mitificando la figura del hombre homosexual masculino y elitista, e invisibilizar la gran diversidad dentro del colectivo LGTBI y su tradicional carácter reivindicativo. Ejemplo de ese machismo y clasismo recalcitrante dentro de los sectores aburguesados del colectivo gay masculino es la utilización de vientres de alquiler, que no son otra cosa que la compra-venta y la mercantilización del cuerpo de las jóvenes mujeres trabajadoras. No podemos apoyar una práctica que pone por encima los deseos de paternidad de unos ricos a costa de la dignidad y los derechos de las mujeres obreras, que sufren una doble represión por su condición de género y de clase.

Es precisamente por todo esto que los jóvenes y los sectores avanzados del movimiento obrero tenemos que trabajar juntos con la comunidad gay para recuperar el carácter de clase y combativo del movimiento LGTBI. Sólo de ese modo podremos convertir de nuevo las luchas LGTBI en un instrumento fundamental contra el sistema opresor capitalista, y para que hombres y mujeres de todo el mundo podamos alcanzar una sociedad que no pisotee la dignidad y la vida de las personas.

Desde Izquierda Revolucionaria, el Sindicato de Estudiantes y Libres y Combativas, mostramos nuestro apoyo total al colectivo LGTBI, y reivindicamos el carácter combativo de este movimiento. Rechazamos frontalmente la homofobia además de todas las políticas e ideologías que la fomentan y amparan, y abogamos por la liberación de todos los sectores oprimidos de la sociedad. No es la raza, la nacionalidad, las creencias religiosas ni la orientación sexual lo que nos diferencia. La sociedad está dividida, claro que sí, pero en líneas de clase, en opresores y oprimidos. Nuestra emancipación solo puede llevarse a cabo con la unión consciente y organizada en la lucha contra el sistema capitalista.

¡POR UNA SOCIEDAD SOCIALISTA Y VERDADERAMENTE LIBRE!
¡VIVAN LAS LUCHAS DE LA COMUNIDAD LGTBI!

martes, 25 de abril de 2017

La Otra Memoria Histórica. La Revolución de los Claveles

La revolución portuguesa de 1974-75 debe englobarse en la oleada revolucionaria internacional de finales de los años sesenta y setenta del siglo XX, que en Europa tuvo su expresión en el Mayo del 68 francés, el otoño caliente italiano de 1969, la caída de la dictadura de los Coroneles griegos en 1974 y la situación prerrevolucionaria que llevó a la caída de la dictadura franquista en el Estado español. De todos estos procesos, el que estuvo más cerca de derribar el sistema capitalista y el Estado burgués fue, sin duda, la revolución de los Claveles.

La Revolución de los Claveles. Cuando la clase obrera portuguesa tocó el cielo con las manos. (Izquierda Revolucionaria)

 

domingo, 23 de abril de 2017

Sigue la lucha en atención a personas sin hogar del Ayuntamiento de Madrid

 24 de abril

CONCENTRACIÓN (18 hs) frente centro Puerta Abierta

C/ Pinar de San José, 104 (metro La Peseta)

5 de mayo

HUELGA en centro Juan Luis Vives

CONCENTRACIÓN (13 HS) frente Asispa

C/ Martínez Villergas, 8 (metro Barrio Concepción) 

 11 de mayo

HUELGA en centro La Rosa

CONCENTRACIÓN (12 hs) frente Asispa

CONCENTRACIÓN (18.30 hs) frente Área de Equidad, Derechos Sociales y Empleo del Ayuntamiento de Madrid

Paseo de la Chopera, 41 (metro Legazpi) 


La red de atención a personas sin hogar del Ayuntamiento de Madrid adolece de numerosos problemas. Totalmente privatizada, nuestra realidad está marcada por la precariedad y la explotación laboral Empresas como Asispa o Aebia se niegan a aplicar el convenio de Acción e Intervención Social (en vigor desde 2015), y las que lo aplican, lo hacen torticeramente (se niegan a reconocer la categoría profesional de Auxilares de Servicios Sociales en el grupo 2, deben un dineral en atrasos…), la prevención de riesgos laborales es un paripé, etc. 
Por otro lado, la calidad del servicio deja mucho que desear. Hay largas listas de espera en los albergues (lo que obliga a muchas personas a malvivir en las calles), en muchos de estos centros no se dispone de camas, por lo que se ven obligadas a dormir en butacas, sillas e incluso en el suelo. No existe protocolo de actuación ante casos de violencia de género, e incluso el diseño de la red se acerca más al asistencialismo y la beneficencia que a una intervención social transformadora.
 Desgraciadamente, los responsables municipales del Área de Equidad, Derechos Sociales y Empleo (con Marta Higueras al frente) defienden un modelo neoliberal de gestión de los Servicios Sociales, manteniendo la privatización y por tanto primando los beneficios empresariales sobre la calidad tanto del empleo creado con dinero público como de los servicios prestados a la ciudadanía.
Ante esta situación, los representantes de CCOO y CGT en los centros Puerta Abierta, La Rosa y Luis Vives defendemos la gestión directa de los servicios públicos y llamamos a la movilización en defensa de una Intervención Social pública y de calidad.

CONTRA LOS ABUSOS PATRONALES


POR UN TRATO DIGNO A LAS PERSONAS SIN HOGAR


SOMOS UN DERECHO, NO UN NEGOCIO


¡MUNICIPALIZACIÓN!

 


 


La Rosa En Lucha

miércoles, 19 de abril de 2017

El reflejo del sufrimiento y vulnerabilidad de los "Niños de la calle" de Melilla

La librería La Vorágine de Santander inaugurará una exposición de la obra del fotoperiodista Antonio Ruiz el miércoles 19 de abril, a partir de las 19.30 horas que se podrá visitar hasta el 30 de mayo. Bajo el título 'Niños de la calle, un mundo desconsolado' recoge el sufrimiento de los menores que se ven obligados a vivir sin hogar y en situaciones de vulnerabilidad en la Ciudad Autónoma de Melilla.

Tal y como relata el propio autor de la muestra, el sistema de protección de menores de la Ciudad Autónoma de Melilla "ni es una referencia, ni tiene credibilidad alguna entre los menores no acompañados que acceden a España a través de dicha ciudad".

Por ello, "decenas de niños se ven abocados a vivir en las calles, exponiéndose a abusos, vejaciones o tramas delictivas", lamenta. "Son víctimas de una sociedad capitalista y racista que atentan contra ellos", denuncia Ruiz.

Se trata de menores que "arriesgan sus vidas, haciendo lo que ellos denominan ' risky', es decir, intentar colarse de polizones en un barco que los lleve a la península, poder ir al colegio, conseguir documentación para ir creando una vida y un sueño lleno de libertad, como cualquiera de nosotros", sostiene.

"Huyen del hambre además de otras situaciones de vulnerabilidad y el gobierno español tiene la obligación de garantizar su seguridad, su cuidado, su educación e integración, tal como establece la propia legislación española", subraya el fotoperiodista.

Sin embargo, "un 95% de estos niños manifiestan que no quieren estar en los centros de menores de Melilla por la violencia que reciben: palizas, aislamiento, intimidación, humillación... Diferentes tipos de torturas a los que se exponen si son expulsados en la frontera", asegura.

Hace hincapié en la idea de que se proyecta sobre la población la falsa idea de que estos niños son culpables de la inseguridad ciudadana, pero sólo un 10% de los índices de criminalidad "pueden" provenir de estos niños.

Por tanto, tal y como apunta, las fotografías de la exposición intentan "dignificar, anular el lenguaje tóxico que se utiliza contra ellos y dar rostro a unos pequeños seres humanos con vidas muy duras". "Niños que ríen, lloran, juegan y anhelan una vida plena y en libertad", resalta. "Las infancias nunca duran pero todo el mundo se merece una", sentencia finalmente.

  
Perfil del fotoperiodista
Antonio Ruiz ha publicado entre otros medios, en el diario El Mundo, ABC, Le Monde, The Guardian, Der Spiegel, Corriere della Sera, Clarín, Magazine TIME, Magazine LIFE, agencia EFE, agencia France Press, Periodismo Humano, Diagonal. En la actualidad trabaja como colaborador del diario El País.

Además, ostenta el premio de fotografía 'Luz contra el racismo' de SOS Racismo 2017 y ha expuesto su creaciones en muchos lugares de la península y de fuera de ella, como Madrid, Barcelona, Gijón , Pamplona y Bruselas, entre otras ciudades.