jueves, 29 de septiembre de 2016

La Otra Memoria Histórica. Los GAL

Los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) fueron agrupaciones parapoliciales que practicaron lo que se ha denominado terrorismo de Estado o ‘guerra sucia’ contra la organización terrorista Euskadi Ta Askatasuna (ETA) y su "entorno". Estuvieron activos entre 1983 y 1987 (aunque siguieron cometiendo atentados hasta 1989), durante los primeros años de los gobiernos de Felipe González. Durante el proceso judicial contra esta organización fue probado que fue financiada por altos funcionarios del Ministerio del Interior. A los GAL se le atribuyen en torno a una treintena de asesinatos y ejecuciones. Muchas de las víctimas del GAL no tenían ningún tipo de vinculación con ETA.

De hecho, por su vinculación con los GAL fueron condenados, entre otros, los siguientes criminales: José Barrionuevo (Ministro de Interior), Rafael Vera (Secretario de Estado para la Seguridad), Ricardo García Damborenera (Secretario General del PSOE en Vizcaya), Julián Sancristóbal (Gobernador civil de Vizcaya), Miguel Planchuelo (Jefe de la Brigada de Información de Bilbao), José Amedo (subinspector de policía), Michel Domínguez (policía), Felipe Bayo (Cabo de la Guardia Civil), Enrique Dorado Villalobos (Sargento de la Guardia Civil), Enrique Rodríguez Galindo (General de la Guardia Civil), Ángel Vaquero (Capitán de la Guardia Civil), y Julen Elgorriaga (Gobernador civil de Guipúzcoa).

La denominada guerra sucia contra ETA sirvió, además, para el robo sistemático de dinero público (los famosos "fondos reservados"), que fue utilizado tanto para financiar al GAL como para el enriquecimiento ilícito de los implicados. 

Recomendamos ver el documental GAL: Terrorismo de Estado

Uno de los momentos más vergonzosos de la historia reciente de nuestro país fue la concentración de apoyo a Vera y Barrionuevo, con Felipe González abrazándose a estos dos terroristas en la puerta de la cárcel de Guadalajara como si de presos antifranquistas se tratara (para rememorar esas bochornosas escenas, pincha aquí).

El terrorismo de estado fue utilizado como arma electoral por José María Aznar, para una vez ya en el poder, indultar a esta gentuza, de tal forma que todos andan libres por nuestra querida España (desde hace muchos años, por cierto). 

Barrionuevo fue condenado a 10 años, pero tras el indulto de Aznar salió en libertad tras cumplir un año y dos meses de prisión (y en tres periodos distintos). Rafael Vera fue condenado a un total de 18 años y seis meses en tres procesos distintos; salió en libertad tras el indulto de Aznar pero otro proceso le llevó de nuevo a la cárcel. Finalmente fue excarcelado por el gobierno de Zapatero por motivos de salud, alegando que estar preso le causaba una depresión. Finalmente ha pasado sólo 11 meses en prisión (en tres periodos distintos, ninguno mayor de 4 meses). Julián Sancristóbal fue condenado a un total de 14 años en dos procesos, pasando en prisión 19 meses (en tres periodos distintos).

Julen Elgorriaga fue condenado a 75 años. Fue excarcelado, por motivos de salud, tras cumplir un año y nueve meses (en dos periodos diferentes). Julián Sancristóbal fue condenado a un total de 14 años en dos procesos, pasando en prisión 15 meses (en tres periodos distintos).

Los policías Amedo y Domínguez finalmente fueron condenados a un total de 118 años en varios procesos, cumpliendo finalmente 12 años, la mitad en régimen abierto (sólo acudían a prisión a pernoctar de lunes a jueves). En 2013 Domínguez fue detenido por narcotráfico.

El general Enrique Rodríguez Galindo fue condenado a 75 años de prisión, pero finalmente sólo cumplió 4, siendo excarcelado por problemas de salud. Felipe Bayo, condenado a 71 años, finalmente cumplió 6 años (aunque de forma interrumpida, entrando y saliendo continuamente de prisión). Dorado también fue condenado a 71 años de reclusión, pero sólo cumplió 6 años (estuvo otros dos años preso, pero como autor de un violento atraco en una tienda de Irún).





 

martes, 27 de septiembre de 2016

La dictadura de la maternidad y la censura de los servicios sociales

Diariamente, desde hace años, reflexiono sobre el peso de los mitos relacionados con la maternidad y el obligado e impuesto rol de madre. De cómo no puedes sacar los pies del tiesto y hacer las cosas de otra manera sin que se te eche la censura encima y te acosen a juicios y críticas por todas partes.
Hoy quiero compartir uno de tantos episodios surrealistas y grotescos que he vivido en mi vida relacionados con este tema.

Carta al alcalde a raíz del trato recibido por los Servicios Sociales del pueblo donde vivo. A día de hoy, 17 de Mayo, sigo sin respuesta.
“***, 14 de Enero de 2016

Me llamo M***, soy una persona de 45 años, de género femenino, cisgénero, heterosexual y tengo una hija y un hijo de 17 y 15 años respectivamente, de quienes soy madre biológica y a los que he criado, educo, mantengo, cuido y acompaño en su desarrollo y crecimiento como personas YO SOLA desde hace más de 13 años, lo que implica que he tenido que trabajar como una mula para que pudiéramos salir adelante en casa.

Desde Octubre del año 2002 saco adelante sola a mi familia y mi casa. Mi hijo tenía entonces 1 año y medio y mi hija 3 años y cumplió 4 en ese mes. Hace más de 13 años que, con épocas de abundancia y épocas de escasez, estoy sacando adelante SOLA todo esto. He tenido jornadas de 11 y 13 horas de trabajo, trabajo días laborables y fines de semana y no he dejado nunca de estudiar y formarme para ir pudiendo acceder a trabajos mejores que nos aportaran más estabilidad y calidad de vida en casa. Ello ha sido a costa de jornadas interminables de trabajo y de estudio por las noches y los fines de semana. Otras veces trabajando también en fines de semana.

A mis hijos no les ha faltado su madre nunca. He viajado por trabajo por Andalucía y Extremadura y he organizado siempre mi agenda para poder volver desde Granada, Jaén, Málaga y Badajoz… ida y vuelta en el día y llegar a tiempo del cuento antes de dormir, del ratito de escuchar sus aventuras del día y darnos los besos de buenas noches. He recorrido hasta 1200 km en un día para dar las buenas noches a mis hijos. Presupuestos, correos electrónicos, albaranes, facturas… me esperaban noche tras noche hasta la hora que fuera de la madrugada, una vez mis hijos se dormían.

He madrugado durante todos estos años para tener tiempo de enseñar a mis hijos a lavarse y vestirse solos, con alegría y sin prisas, fomentando su autonomía y que nos diera tiempo a desayunar juntos en casa los tres para empezar cada día y a que se cepillaran los dientes antes de ir llevarlos a la guardería, aulas matinales y colegio.

Los fines de semana que estaban conmigo, mientras fueron pequeños los hemos pasado saliendo de excursión, en parques, playa, sierra… visitando museos, yendo a actividades culturales de gran diversidad, montando en bici, haciendo senderismo… daba igual, siempre estábamos juntos y además nos llevábamos con nosotros a mi sobrino mayor, que por entonces era el único.

Yo nací persona, socialmente reconocida como mujer. Era persona antes de casarme y convertirme en “esposa”, seguí siendo persona mientras estuve casada, era persona antes de tener a mis hijos y seguí siendo persona después de parirlos, amamantarlos y convertirme en lo que la sociedad define como “madre”. Seguí siendo persona después de separarme y divorciarme y sigo siendo una persona hoy, 14 de Enero de 2016 y seguiré siendo una persona hasta que me muera.

Usted se preguntará, señor alcalde, qué sentido tiene esta introducción, pero apenas siga leyendo lo verá con claridad. La delegada ya está al corriente de lo que voy a contar.

Como persona que soy, existo, tengo una identidad, unos derechos, unas necesidades, aspiraciones, sueños en mi vida, proyectos, objetivos… tengo una existencia como ser humano, independiente de mi categoría social como madre y la seguiré teniendo hasta que me muera.

A finales de verano de 2013, no puedo precisar la fecha exacta, acudí a Servicios Sociales de esta localidad para pedir ayuda. Debido al exceso de trabajo y la presión económica que ya en 2008 empecé a tener, tuve un serio problema de ansiedad y estuve en tratamiento durante un tiempo. En este periodo, mi hija entró en el instituto y en el segundo año empezó a tener problemas. Mientras pude pagar ayuda profesional, lo hice, pero llegó un momento en que las dificultades económicas empezaron a ser muy serias y no pude seguir contando con ayuda profesional privada, por lo que acudí a Servicios Sociales a pedir ayuda para mi hija en particular y  para los tres como unidad familiar.

Con el ánimo y la determinación de ayudar a mi hija, pedí a su padre implicación y colaboración, pese al enorme coste personal, emocional, mental y de dignidad que suponía hacer esto y pese a la oposición frontal de mi hija. Creía entonces que aún existía la posibilidad de que este señor ejerciera como padre y eso ayudara a mi hija.

En Servicios Sociales adquirieron unos compromisos con mi hija que nunca cumplieron. Mª Ángeles, que fue siempre muy amable con nosotras, se comprometió a venir 1 día a la semana para reforzar el trabajo que iba a hacer mi hija y revisar que lo hacía. Nunca volvió. Vino la 1ª vez a casa y  no volvió más. Mi hija las 2 primeras semanas se esforzó en mantener su compromiso, pero desistió en cuanto vio que Servicios Sociales no le hacía caso.

Posteriormente, tuve una entrevista con Conchi, la psicóloga y con el padre de mis hijos. Tener que hablar de cosas mías íntimas y personales delante de este señor, en respuesta a las respuestas de Conchi fue humillante y doloroso, pues eran cosas que no eran ni son de su incumbencia, dado que hacía 11 años entonces que nuestra única relación era la recogida y entrega de los niños y mis reclamaciones de pensión alimenticia. Creí que era por el bien de mi hija y acepté pasar ese mal rato.
Lo siguiente fue una citación de esta señora, Conchi con otra persona, creo que es Asistente o Trabajadora Social, llamada Susana. Y aquí es donde viene la razón y sentido de este escrito.

EN MI  VIDA ME HAN TRATADO PEOR. JAMÁS HE SUFRIDO ALGO TAN ABERRANTE COMO LO QUE SUFRÍ AQUEL DÍA CON ESTAS DOS SEÑORAS.

Mi cita era a las 9,00 de la mañana. Me hicieron esperar bastante rato, pero entendí que son cosas que pasan y esperé pacientemente. Qué tenían estas señoras en su cabeza no lo sé ni lo quiero saber. Solo sé que entré entre pasadas las 9,30 de la mañana y terminamos a las 14,55 horas. En ese intervalo de casi 5 h sufrí el interrogatorio y la operación de acoso y derribo más espantosa de la historia de mi vida.

He sufrido acoso sexual en el trabajo, maltrato psicológico y emocional por parte del padre de mis hijos (como consecuencia de ello estuve años en el Instituto de la Mujer haciendo terapia psicológica y reconstruyéndome como persona), he caído enferma por sobredosis de trabajo, me he caído redonda al suelo con un ataque de ansiedad en el aeropuerto de ***, de donde fui recogida con extrema delicadeza por dos miembros de la Guardia Civil, viví un largo proceso de ERTE y ERE donde el maltrato y acoso a los trabajadores y trabajadoras fue la tónica habitual… no sé, he sufrido muchas situaciones espantosas y dolorosas en mi vida y situaciones en las que se ha atentado contra mis derechos como ser humano y mis derechos constitucionales y laborales y le puedo asegurar que jamás me han maltratado, acorralado e interrogado como hicieron estas dos señoras.

He tardado más de 1 año en acudir de nuevo a Servicios Sociales por puro trauma y lo primero que hice fue preguntar si podía cambiar de asistente social, razón por la que me reuní con la señora delegada. Me niego a volver a hablar con esas dos señoras de Servicios Sociales. El trauma y la indignación por su comportamiento aún me afectan y me desestabilizan emocionalmente.

Llegado el caso, no tengo problema en decir todo esto delante de ellas. No tengo nada que esconder. Sí es cierto que preferiría no tener que hablar con ellas en mi vida.

Recordar con precisión esas casi 5 horas de interrogatorio a dos bandas me es imposible. Entre otras cosas, porque lloré tan amargamente y me machacaron de tal forma que hay espacios de tiempo de los que no recuerdo nada, sólo que me estaban acribillando y tampoco puedo poner en estricto orden lo que recuerdo.

Empezaron preguntándome por mi vida en ese momento y mi entorno en general, mis relaciones con familia, trabajo, etc. Ahí ya empezaron a despuntar cuando me dijeron que era inmaduro que yo hablara de mis cosas con mi madre y le contara mis problemas. Debo indicar que mi madre y yo somos muy independientes y tenemos una relación de independencia total, que hace que a veces estemos semanas sin hablar y aún más sin vernos, pese a vivir en el mismo bloque. Yo estoy siempre muy atareada con el trabajo, los niños, los estudios, la casa… y nos ocurre de modo recurrente esto que indico. No obstante, hablamos y nos mantenemos más o menos al día de todo. Explico esto para que quede claro que no tengo una relación dependiente con mi madre, ni mi madre es de esas madres que invaden el espacio ajeno, ni es controladora, ni se mete en donde no la llaman.

Bien, estas señoras me dijeron que la primera condición para que trabajaran conmigo era que dejara de hablar de mis cosas con mi madre. Ni lo entendí ni lo entiendo, porque no hablamos de un maltratador que quiere aislarme para poder controlarme, hablamos de Servicios Sociales.

A partir de ahí, se me entrecruzan imágenes y trozos de conversación que paso a referir. En total desorden de acontecimientos le diré que:
  • me preguntaron por mi vida sexual
  • me preguntaron si tenía orgasmos con facilidad cuando tenía relaciones sexuales o tenía dificultad para tener orgasmos
  • me preguntaron a qué edad había tenido mi primer orgasmo
  • me preguntaron si me masturbaba y desde que edad lo hacía
  • me preguntaron si de pequeña tenía fantasías sexuales con mi padre
  • me preguntaron si de casada me excitaba el sexo después de pelearme con mi marido. En este último punto, dada mi cara de asombro, le dijo Susana a Conchi “no va por ahí”. Ellas sabrán qué querían decirse con eso, yo no, ni lo quiero saber.
Me dijeron también:
  • que yo no había entendido que cuando una mujer se convierte en madre pasa a un segundo plano y desde ese momento debe vivir por y para sus hijos.
Cito a continuación unos fragmentos de los manuales educativos de la Sección Femenina de Franco porque el asombroso parecido me vino y me viene automáticamente a la cabeza:

“…Así como el que ha de seguir un oficio (…) no debe haber una sola madre que no estudie y se prepare para serlo. Vuestra misión es formar muchos hijos fuertes y sanos para Dios, España y la Falange. (Mercedes Suárez-Valdez Guía de la madre nacional-sindicalista, 1951) 
  • Horario para el ama de casa con marido y un hijo (fragmento):
  • Lunes:
    – De 6 a 7,30: levantarse. Hacer lumbre. Preparar desayuno, cocido, alubias, etc.
    – 7,30 -9: Arreglar dormitorio. Aseo personal. Mandar niño colegio.
    – 9-9,45: Compra. 9,45-10,45: Arreglo casa. 10,45-12: Preparar comida. Recoger niño colegio.
    – 12-12,30: Comida en familia.
    – 12,30-13: arreglar cocina.
    – 13-14: Preparar ropa para lavar. Llevar niño al colegio.
    – 14,15-17: Lavar ropa. Dejar en lejía.
    – 17,15-17,30: Recoger niño colegio. Merienda.
    – 17,30-19: Costura.
    – 19-20: preparar cena.
    – 20-20,30: cena en familia.
    – 20,30 a 21: arreglar cocina. Pensar comida. Echar legumbres en agua.
    – 21 a 22: acostar niño.
    – 22. Acostarse.
  • (Enciclopedia Elemental. 1957) Y así los otros seis días. Sólo hay un casillero en el que dice “bañar al niño”. Es el sábado entre 8,30 y 9 (PM). Pero para no desacompasar, ese día “cena en familia” y “arreglar cocina” van juntos, en la misma media hora.
“La vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular —o disimular— no es más que un eterno deseo de encontrar a quien someterse. La dependencia voluntaria (…) es el estado más hermoso, porque es la absorción de todos los malos gérmenes —vanidad, egoísmo, frivolidad— por el amor”. (Medina, semanario de la SF., 13 de agosto de 1944)  
  • que el padre de mis hijos pasando parte de la pensión alimenticia (que la pasa la abuela paterna, no él), cumplía perfectamente con sus obligaciones pues los hijos son responsabilidad de las madres y yo aún no me he enterado de eso. 
  • que yo tenía toda la culpa de los problemas de mi hija por haberme puesto enferma con ansiedad. (Debe ser que lo elegí voluntariamente…)
  • que había destrozado de por vida las vidas de mis hijos porque no había entendido cuál era mi verdadero papel como madre y era una inmadura y debía dejarme de tantas (cita textual) “tonterías de estudiar” y dedicarme de una vez a ser madre (supongo que debía haberme leído algún manual que no me he leído nunca. Véanse las citas anteriormente referidas).
  • que había sido una madre ausente al trabajar tantas horas y que eso era por dejadez mía porque si yo hubiera querido, habría buscado un trabajo sólo por las mañanas para poder estar en casa a la hora de comer y comer con mis hijos y estar por la tarde con ellos, en lugar de estar trabajando. Me dijeron que ellas “tienen un montón de amigas en mi situación de madre en solitario con hijos, que trabajan sólo por las mañanas y ganan 2.000 € al mes y que si yo no tenía un trabajo así era porque no me había dado la gana de buscarlo porque soy una floja”.
  • Susana me dijo que tenía “la cabeza llena de pájaros” y que soy (textual 100%) una “happy flower” que me creo muy guay y que voy de alternativa. Que ella lleva a sus hijos a un colegio alternativo y nunca los ha vacunado y no se le han puesto enfermos y no sé qué más cosas y no lo que yo hago, que no es alternativo sino inmaduro. (Quizás es que no existe un manual de Cómo ser una madre alternativa o yo no me lo he leído, con todos mis respetos y mucho sarcasmo. Discúlpenme, pero necesito ponerle humor antes que indignación).
  • Conchi me dijo que tengo complejo de pseudo-psicóloga y que uso terminología que no me corresponde (evidentemente que me dedique al coaching, la terapia en PNL y la mediación interpersonal, con toda la formación que conlleva, es un dato gratuito).
  • Conchi me dijo que tengo “la obligación de hablarles bien cada día a mis hijos de su padre hasta hacerles creer que tienen el mejor padre del mundo, sea o no verdad, pues si a mí me ocurre algo estos niños se van a ir a vivir con su padre y deben hacerlo creyendo que van con el mejor padre del mundo. Que yo debo entender que soy totalmente prescindible y debo hablar bien cada día del padre”. Según Conchi es “mi obligación como madre hablarle bien a mis hijos de su padre”. Cuando yo le pregunté qué quien les hablaba bien de mí a ellos, ella me dijo que de mí no tenía que hablar bien nadie porque yo sólo cumplía con mi obligación como madre. Cito a continuación otro fragmento de uno de los manuales educativos de la Sección Femenina de Franco que me vino automáticamente a la cabeza:
“La jerarquía familiar es el padre. No le viene al padre su autoridad de su fuerza física, o de la superioridad social o económica. Le proviene directamente de Dios(…) y la madre recibe la autoridad por participación en la del esposo” (SF: Formación político-social , 5° curso de bachillerato, 1965) 
  • durante esas horas absurdas, les pregunté una y otra vez qué sentido tenía todo eso que estaban haciendo, que me explicaran si era algún tipo de filtraje, de estrategia o herramienta con algún sentido o fin en concreto. No obtuve respuesta.
  • me dijeron que no querían conocer a mi hija, que yo necesitaba terapia y que ellas me la iban a hacer y que “no querían ni siquiera conocer a mi hija”. Yo les dije que si necesitaba o no terapia era yo quien lo decidía y que desde luego, en caso de necesitarla no iba a hacerla con ellas, que yo estaba allí para pedir ayuda para mi hija y me dijeron que ni siquiera la querían conocer, que primero había que hacerme terapia a mí y ya más adelante hablaríamos de mi hija.
  • A las 14,55 horas Susana se había ido unos minutos antes y le pregunté a Conchi qué significaba todo aquello y si me iban a ayudar con mi hija, que qué pautas me podía dar y me dijo textualmente “¿No pretenderás que hagamos tu trabajo? Eso eres tú la que lo debe descubrir. Busca tú las respuestas”. A lo que yo respondí que para eso había ido allí, para encontrar respuestas y le pregunté qué sentido tenía entonces la tortura a la que me habían sometido y ella me dijo “que las respuestas estaban en mí, que mirara hacia dentro para encontrarlas y que se tenía que ir ya” y fue el fin de esa monstruosa reunión.
Puede usted imaginar, señor alcalde, que aparte de mis lágrimas y pañuelos de papel, en esa casi 5 horas me dijeron muchas más cosas, que sinceramente, no recuerdo ni quiero recordar.

Estuve la semana pasada con la delegada, Dª ***, para pedir el cambio de asistente social y resto del equipo de familia y hoy 18 de Enero estoy terminando este escrito. He necesitado días para poder retomar este tema y revivir aquella espantosa mañana, en los que me ha costado dormir y mi estado de ánimo se ha visto muy afectado, aparte de sentir una rabia de proporciones épicas.

No contentas con esto, estas señoras se entrevistaron en alguna ocasión (el número exacto lo desconozco) con el padre de mis hijos en solitario, en un intento por parte de él de hacerles creer que quería la custodia de mis hijos. No entiendo que dos señoras supuestamente preparadas y profesionales y una de ellas psicóloga, no se dieran cuenta del perfil que tiene el padre de mis hijos y de que era todo una mentira. Creo que Susana no llegó a reunirse con él. Este señor, en ese periodo, le decía a mi hijo (con mi hija la relación siempre fue muy mala. Estuvieron sin relación alguna 3 años y medio hasta que yo, en este intento de ayudar a mi hija, medié para que se reconciliaran, reconciliación que duró apenas 4 meses antes de que este señor le pegara y agrediera verbalmente a mi hija y ella le pusiera una denuncia, de cuyo juicio por violencia doméstica hacia una menor estamos a la espera), pues le decía a mi hijo “que estaban ayudándole de Servicios Sociales de *** a que me quitaran su custodia y él se los pudiera llevar a vivir a (***, en otra comunidad autónoma)”.

 A sabiendas del perfil que tiene, no creo que las cosas fueran realmente así, me refiero a que quisiera de verdad llevárselos. Sí sé con seguridad que una vez al menos vino de *** a reunirse con ellas porque llamó a mi hijo para verle porque estaba en esta nuestra localidad. Y por comentarios que hicieron estas señoras en la última reunión, me cuadra este posible hecho.

Cuando en 2015, debía ser Abril o principios de Mayo, que mi hijo estaba inmovilizado en cama con una pierna rota, tuvimos que ir a hablar con estas señoras mi hija y yo. Ellas creían que era por el tema de la custodia y su sorpresa al conocer que era por la denuncia fue enorme. Cuando mi hija les dijo que no quería volver a ver jamás a su padre, ellas replicaron que al menos mi hijo sí y mi hija les dijo que su hermano tampoco. Que desde que le pegó a ella no tenían relación alguna con el padre, hecho que 1 año después se mantiene y que ninguno de los dos quería volver a verle más.

Conchi me dijo “creemos que algún momento has creído que nosotras estábamos de parte del padre para que te quitara la custodia de los niños”. (Excusatio non petita  accusatio manifesta…) A lo que yo respondí que no solo lo creía, sino que estaba completamente segura de ello.

Les pregunté que si ya podíamos irnos, dado que no había nada más que hablar y que ni a mi hija ni a mí nos gustaba estar allí y Susana replicó que a ella tampoco le gustaba verme, que yo soy (cito textual) “una persona insoportable”, que conocerme a mí había sido una experiencia de lo más desagradable y aquella mañana conmigo de las más desagradables de su carrera, que yo había llegado allí y me había puesto “a hablar sin control de cosas que a ella no le interesaban en absoluto” y que estaba de acuerdo en que podíamos terminar ya esa reunión. (Entenderán ustedes que no tengo costumbre de ir a ningún organismo a hablar de mis orgasmos, mis fantasías sexuales o si me masturbo pensando en mi padre…).

Conchi se ofreció a hacer terapia a mi hija, a lo que ella respondió que no, dando las gracias. Al salir me dijo mi hija mamá, ¿cómo esperan estas señoras que haga terapia con ellas después de decir delante de mí que eres insoportable y que conocerte ha sido lo peor de su vida?”

Y así, pese a llevar más de 2.750 palabras ya escritas, es como puedo resumirle los motivos que me llevan a solicitar que estas dos señoras no vuelvan a tener nada que ver conmigo ni con mis hijos ni con nuestro expediente ni con ningún dato mío, de mi hijos, de nuestras vidas… nada. Por favor, nada de nada.

La delegada ya ha hablado conmigo y yo estaré encantada de personarme donde sea necesario, en caso de que lo sea y hablar con quien corresponda. Lo único que ruego, atentamente, es que me permitan cambiar de asistente social, trabajadora social y psicóloga y en caso de no ser posible en *** nuestra localidad, se me autorice al traslado a algún otro centro de Servicios Sociales donde se me trate con humanidad, respeto y vocación de ayuda, que es lo que creo corresponde a un servicio público como éste.

Agradecida de antemano, les envío un cordial saludo y quedo a la espera de sus noticias o de la respuesta que corresponda. Muchas gracias.


sábado, 24 de septiembre de 2016

Educación sin deberes

Desde el Colectivo No a O´Belen saludamos esta iniciativa de CEAPA, y llamamos a las familias a secundar la "huelga de deberes" convocada para el mes de noviembre. No sólo es necesario luchar contra los recortes educativos y la privatización de la enseñanza. Hay que cambiar el sistema educativo, darle la vuelta. Porque no funciona (o sí, porque el objetivo real del sistema educativo no es el desarrollo integral de la persona, sino su adaptación al modelo de sociedad capitalista). Tenemos que elegir: educar para la vida o amaestrar para el mercado.

EN LA ESCUELA FALTA UNA ASIGNATURA: MI TIEMPO LIBRE
 
Desde la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (CEAPA), creemos que:

LOS DEBERES SON UN MÉTODO DE APRENDIZAJE ERRÓNEO:

Los deberes, lejos de fomentar el desarrollo integral de la persona, son la herencia dañina de un método pedagógico obsoleto que está basado en la memorización y en la repetición de los contenidos. Se pretende encubrir la ineficiencia de dicho modelo educativo con una sobreacumulación de tareas a realizar sin supervisión docente directa, cuyo fin es derivar la responsabilidad de dicha ineficiencia al alumnado y sus familias.

LOS DEBERES SOBRECARGAN AL ALUMNADO:

La presión institucional que se provoca con estas tareas provoca una ampliación real de la jornada escolar del alumnado, que llega a límites inaceptables. En ocasiones, la jornada llega a superar las 60 horas semanales. Ello provoca que alumnos y alumnas vivan su proceso educativo como una película continua que les deja habitualmente sin posibilidad de descanso real y les desmotiva para implicarse en un proceso de aprendizaje que les ilusione.

LOS DEBERES SON UNA INTROMISIÓN E INJERENCIA EN LA VIDA FAMILIAR Y EL TIEMPO DE OCIO:

Estas tareas, y las consecuencias que supone no realizarlas, hacen que el tiempo familiar se supedite a su realización, alterando e impactando en el modo de comunicación familiar, generando consigo tensiones e influyendo negativamente en el tiempo libre y de ocio familiar. El Tribunal Constitucional puso límites ya a la presión institucional de los deberes, estableciendo que “el tiempo situado fuera del horario escolar pertenece a los padres y es indisponible para la escuela”. Los deberes son, por tanto, una injerencia en la vida familiar que se produce por una errónea aplicación de una libertad de cátedra mal entendida.

LOS DEBERES GENERAN SITUACIONES DE DESIGUALDAD ENTRE EL ALUMNADO:

Existen factores como la cantidad de tiempo, los recursos económicos disponibles o la cualificación del conocimiento académico de los padres y madres que influyen directamente en la realización de los deberes. Se conforma así un “currículum oculto” para los alumnos y las alumnas que nada tiene ver con su capacidad o su interés y que provoca, de manera objetiva, la desigualdad entre el alumnado.  Aquellas familias que no disponen de tiempo, no tienen la formación necesaria o no poseen la capacidad de transmitir dichos conocimientos, se ven ante la tesitura de tener que elegir entre que sus hijos e hijas se enfrenten en solitario a esta barrera educativa o costear clases particulares o academias, para intentar evitar las sanciones que producen en el seno de las instituciones escolares si los deberes no son realizados correctamente. Estas sanciones, como son por ejemplo la bajada de notas o los castigos sin recreo, hacen que el propio sistema educativo genere desigualdades.

LOS DEBERES VULNERAN LOS DERECHOS DEL NIÑO:

El aprendizaje integral conlleva el respeto al tiempo libre del niño o de la niña. En este sentido, atendiendo a una visión de la educación centrada en el desarrollo de las personas, el artículo 31 de los Derechos del Niño establece que “los Estados Partes reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad (…) en condiciones de igualdad”.

Para unirte a la petición de acabar con la práctica de los deberes como método educativo en los colegios, firma en  http://www.educacionsindeberes.org/


 

viernes, 23 de septiembre de 2016

La remunicipalización es un sistema social alternativo a lo que nos ofrece el mercado capitalista

Paky Bejarano es concejala de La Voz de Villaverde en el Ayuntamiento de Villaverde del Río (Sevilla) y será una de las ponentes en las jornadas organizadas por la Plataforma por la Remunicipalización de Zaragoza, que tendrán lugar este sábado en el CSC Luis Buñuel.

Bejarano contará como la municipalización del servicio de dependencia de este municipio ha supuesto estabilidad laboral para las trabajadoras y cobrar puntualmente a final de mes, derechos que antes no tenían asegurados y las ventajas que ha supuesto la remunicipalización de la limpieza de edificios. En la semana previa a las jornadas, AraInfo ha podido entrevistarla. 

¿En qué situación os encontrasteis los servicios públicos cuando llegasteis al gobierno municipal?

Nos encontramos unos servicios municipales muy desorganizados, sin medios materiales para desarrollar un trabajo productivo y con un personal escaso y sin motivación. Además varios servicios como dependencia o la limpieza de colegios y edificios oficiales estaban privatizados. La primera tarea que tuvimos que abordar fue precisamente organizar y modernizar los servicios municipales bajo un plan de trabajo centralizado. Un sistema de control de materiales, dotación de herramientas y maquinaria y lo más importante, la apertura de bolsas de trabajo de distintas categorías profesionales para ofrecer un reparto del empleo democrático y con derechos y servicios de calidad al pueblo. Llegamos a la alcaldía con la firme decisión de recuperar los servicios públicos y nos pusimos manos  a la obra.

¿Qué os llevó a tomar la decisión política de remunicipalizar diferentes servicios?

Es una cuestión de principios y de programa político. Entendemos los servicios públicos como un derecho y una riqueza social. Privatizarlos significa convertirlos en un negocio, donde lo que prima son los beneficios empresariales. La privatización no es más barata ni garantiza servicios de calidad. Y sí supone, y así lo estamos viendo en todas las ciudades y poblaciones, mantener a los y las trabajadoras en condiciones de explotación y sumisión, con bajos salarios, peores condiciones laborales, sin derechos democráticos y con despido a la carta. Además de una fuente inagotable de corruptelas y sobornos. Contra viento y marea hemos defendido estas ideas ante el conjunto del pueblo, enfrentándonos a los poderes locales y a los empresarios que se lucran con estas concesiones. Nuestra experiencia de gobierno durante cuatro años significó pasar de las ideas a los hechos, y con notables resultados.

¿Qué servicios públicos habéis remunicipalizado en Villaverde del Rio (Sevilla)?

Todos los que estaban privatizados han pasado a control público. Los que más afectaban a los trabajadores y usuarios son el servicio de atención a la dependencia y la limpieza de colegios y edificios públicos. La cuestión de la dependencia, fue todo un reto, con más de cuarenta trabajadoras en plantilla y más de 200 usuarios. Por supuesto, la oposición PP-PSOE y sus amigos empresarios mantenían una campaña permanente contra la municipalización, augurando todo tipo de desastres que llevarían a la destrucción de puestos de trabajo y a una merma en el servicio prestado. Sin embargo, hemos sido capaces de mantener el funcionamiento, la plantilla y el servicio, mejorando los derechos de los trabajadores y con la misma calidad. La limpieza de edificios públicos, una vez en manos del Ayuntamiento, ha permitido la puesta en marcha de un plan de reparto democrático del empleo a través de bolsas de trabajo públicas, con la participación activa de centenares de trabajadoras que han disfrutado de contratos y salarios dignos, y que podían intervenir en la toma de decisiones y el control de proceso de elaboración de la bolsa a través de asambleas públicas y de comités de trabajadoras elegidos en estas asambleas.

¿Con qué apoyos contasteis para iniciar los procesos de remunicipalización?

Sin duda, la premisa inicial es tener un programa político que defienda estas ideas y un plan para llevarlas a cabo. Eso corresponde a la dirección política, al gobierno municipal, que tiene que poner en marcha de manera inmediata las disposiciones administrativas y políticas para recuperar los servicios. Pero la experiencia demuestra que esto no es suficiente. Primero por la resistencia de los poderes políticos y económicos al servicio de los intereses privados, y porque la propia administración pública, con sus leyes, con sus secretarios, interventores, etc., está diseñada para favorecer estos mismos intereses capitalistas. Apoyándose en las marañas y los laberintos legales llegan a paralizar o hacer interminables los intentos de municipalización, en muchos casos con convenios blindados firmados con los políticos amigos, por no hablar del bloqueo político. 

Nuestra experiencia demuestra que el único apoyo fiable y la única garantía para romper la presión empresarial y burocrática, son los trabajadores de estas empresas y el conjunto de la población trabajadora. La municipalización se defiende y tiene que basarse en la participación directa de la plantilla de trabajadores, organizada en asambleas y comités de lucha con un programa de mejoras laborales y salariales, y vinculando esta lucha y este programa a la única forma de hacerlo realidad: la remunicipalización del servicio. ¡Los beneficios patronales tienen que convertirse en mejoras para toda la plantilla! Para hacer funcionar correctamente los servicios y obras públicas no necesitamos una clase empresarial que nos explote, nos despida y se quede con la parte del león. La intervención consciente de los trabajadores es clave tanto para rescatar los servicios, libre de chantajes y ataduras, como para su funcionamiento democrático, eficaz y productivo, ¡Porque una vez recuperado hay que hacerlo funcionar correctamente! Acabando con el despilfarro, la rutina, el favoritismo y todas las lacras que genera la explotación laboral.

Sobre la base de estos métodos participativos, democráticos y con derechos laborales y salariales es como se deben acometer los procesos remunicipalizadores.

¿Cuál fue la relación con las empresas que venían gestionando estos servicios que antes estaban externalizados?

Como comprenderéis, esta política obrera de defensa del patrimonio y la riqueza social en manos públicas, no tiene muchos amigos entre la clase dominante y los poderes económicos locales, que consideran, con razón, que supone una amenaza para sus intereses históricos, a saber, beneficiarse del dinero público y manejar la “democracia municipal” a su conveniencia. De la farsa de la democracia de las instituciones, incluso las más cercanas al pueblo, como los Ayuntamientos, ya hablaremos otro día. Lo cierto es que emplearon todas sus fuerzas para sabotear e impedir que el programa político que había votado el pueblo por mayoría absoluta se llevara a cabo. Por supuesto, las campañas del miedo hicieron mella entre muchas de las trabajadoras de la plantilla y sus familiares. Pero los logros y las conquistas producto de la gestión pública del servicio de dependencia o del servicio de limpieza son el mejor antídoto contra las campañas biliosas y catastrofistas de los representantes del mercado y los intereses del capital.

¿Qué ventajas y beneficios ha producido la remunicipalización de estos servicios?

Pues ahí está el tema. Las trabajadoras de dependencia y de otras empresas privatizadas se han convertido en defensoras de la gestión pública del servicio porque han podido beneficiarse de sus ventajas. Las promesas sobre las que había dudas inevitables, se hicieron realidad desde el primer día, con toda una serie de mejoras laborales y salariales que se iban incorporando a medida que las propias trabajadoras lo discutían y decidían en asamblea, hasta el punto de acordar el reparto de beneficios de la empresa en el primer año desde la municipalización. Nada menos que 40.000 euros, a mil euros por cabeza en una paga superextra. Todas las trabajadoras comprendieron que esto es lo que se llevaba el empresario sin aportar ni arriesgar nada, y lo innecesario de este intermediario para mantener el servicio. De igual manera, las trabajadoras de la limpieza pasaron de contratos de 900 euros al mes a 1.300 euros, según el convenio municipal y 35 horas semanales. Además con un sistema de reparto del empleo a través de una bolsa, bajo el control de las propias trabajadoras, elaborada según los métodos asamblearios y participativos que venimos explicando en toda la entrevista.

¿Cuál es la opinión de los vecinos y vecinas de Villaverde del Rio tras remunicipalizar la dependencia o la limpieza de edificios?

Creemos que hay un alto grado de satisfacción. Hemos recuperado estas empresas y servicios y la población, los usuarios han visto que la calidad de los servicios no se ha resentido. Año tras año, los equipos directivos de los centros escolares nos han dado la enhorabuena por la limpieza y mantenimiento de los colegios. Todo esto parte de una dirección política con las ideas claras y un plan de lucha encima de la mesa, pero sólo es posible gracias a un alto grado de compromiso y dedicación que proviene fundamentalmente de que las trabajadoras valoran muy positivamente las mejoras alcanzadas y la desaparición del ordeno y mando empresarial, sustituido por métodos de trabajo democráticos, participativos y asamblearios.

Los trabajadores contentos son más productivos. Quieren que esta estabilidad laboral y estas condiciones duren para siempre y eso está unido a hacer viable la empresa con su trabajo y su esfuerzo. Esa es la conciencia que se va creando con estos métodos y sólo gracias a estos métodos. No podemos sustituir las empresas privadas por empresas públicas que funcionan con la misma jerarquía de gerentes, administradores y burócratas, donde no faltan los privilegios, el enchufismo y el despilfarro, que, en definitiva, desempeñan el mismo papel que el empresario y que relega de nuevo a los trabajadores a meros asalariados, enajenados en el individualismo y la lucha por la supervivencia en su papel de explotados, ahora por la empresa pública. Esta es la receta de la baja productividad que hace inviables muchas empresas públicas.

Los trabajadores y trabajadoras del servicio de dependencia antes no solían cobrar las nóminas a tiempo… ¿Qué ha supuesto para los trabajadores y trabajadoras la remunicipalización de este servicio?

Efectivamente, además de las ventajas que hemos mencionado, está la más importante, cobrar todos los meses puntualmente. La junta se retrasaba en el pago y las trasferencias a la empresa privada y éstos, confesando abiertamente su papel de intermediario y especulador, les decía a las trabajadoras que no podía pagarles hasta que no recibiera el dinero. ¡Qué cara más dura tienen los “emprendedores”! Por cierto, esta empresa privada de Villaverde se había hecho con el mismo servicio en varios municipios a través de su influencia en la Junta e incluso fue galardonada con todo tipo de premios a la empresa del año. Nuestro primer acercamiento al tema de la recuperación del servicio privatizado fue precisamente la lucha por el pago de estos salarios. Aquí es donde pudimos explicar a las trabajadoras, mientras se desarrollaba la lucha, nuestro modelo de gestión pública y los avances que ello supondría. Como se ve, la lucha por la remunicipalización, no sólo debe estar en el orden del día cuando se llega a los gobiernos municipales y desde los gobiernos municipales. Los conflictos laborales existen como en todas las empresas y hay que intervenir en ellos sobre las reivindicaciones de los trabajadores pero aprovechando para plantear el tema de la gestión pública. Afortunadamente, durante los casi cuatro años de municipalización del servicio, las trabajadoras cobraron puntualmente cada mes, poniendo los recursos económicos municipales a su servicio ante los retrasos de las transferencias de la Junta de Andalucía. Para eso los trabajadores y las trabajadoras de Villaverde han ganado su Ayuntamiento, para ponerlo al servicio de los intereses y la causa de la clase obrera y la mayoría social.

Ante los argumentos de algunos sectores que vienen diciendo que la remunicipalización es una utopía, no es real y es ilegal ¿Qué tienes que decir?

Sí, eso nos repiten continuamente, y no solo los liberales y conservadores, también escuchamos estas voces desde partidos, sindicatos e intelectuales que se dicen de izquierdas… que es una utopía condenada al fracaso, que no puede funcionar, que es ilegal ¡E incluso que engorda! Así es como la clase dominante defiende sus intereses y sus privilegios. Utiliza todos los medios de los que dispone, que son muchos, para hacernos creer que no hay alternativa a su sistema de producción y organización social.

Decía Carlos Marx que la ideología dominante en una sociedad es la ideología de la clase dominante. Efectivamente, la idea de que tiene que haber una clase especial de capitalistas, de empresarios, de inversores, de emprendedores para hacer funcionar las cosas, para crear puestos de trabajo, sin los cuáles no habría riqueza ni desarrollo, es un pensamiento común entre la ciudadanía. Pero estas ideas no provienen de ninguna ley natural. Son introducidas permanentemente desde las escuelas, los medios de comunicación y la llamada “opinión pública” para justificar la apropiación que un reducido grupo de personas hace de la riqueza social y en última instancia, para justificar la existencia de un sistema social basado en la propiedad privada de los medios de producción y en la explotación laboral. 

Sin embargo, esta imagen idílica del papel social del empresariado, que tanto gusta a la burguesía y su legión de voceros, choca con la realidad que viven los trabajadores en sus empresas y en el mundo del trabajo asalariado, dominado por la precariedad, los bajos salarios, las jornadas interminables, los cierres de empresas y los despidos. Esta es la verdadera cara de las empresas privadas en plena crisis capitalista, Hay que levantar la bandera de la gestión pública de los servicios y obras públicas, con el concurso y participación de los propios trabajadores, como un paso necesario  para que los trabajadores confíen en sus propias fuerzas, se desembaracen de estas ideas burguesas y defiendan una alternativa socialista, democrática y asamblearia. La clase obrera puede hacer funcionar la sociedad y la lucha por la municipalización de los servicios y empresas privatizadas es un paso en esta dirección.

La remunicipalización no es simplemente una forma de gestionar sino una opción política ligada al modelo de ciudad que se quiere ¿Qué opinas?

Ya hemos explicado que se trata de principios políticos, una cuestión ideológica, de defensa de un modelo no sólo de ciudad, sino de un sistema social alternativo a lo que nos ofrece el mercado capitalista: desempleo, precariedad, bajos salarios, despidos, jornadas interminables, desahucios y una corrupción inagotable. Todas estas lacras son producto de que la enorme riqueza social creada por el conjunto de los trabajadores y trabajadoras, que podrían dedicarse a satisfacer las necesidades sociales y a ofrecer empleo de calidad y con derechos, son negocios en manos de grupos empresariales y financieros sin otro objetivo que la obtención de beneficios a cualquier coste. La democracia formal y el estado de derecho son en realidad instrumentos de dominación al servicio de los poderosos que influyen permanentemente en las decisiones políticas. Como el caso del trasvase de recursos públicos a manos privadas, que se vende como algo normal para que funcionen las cosas cuando en realidad lo que se está haciendo es convertir derechos y servicios en negocios particulares. Combatir este estado de cosas requiere denunciar públicamente las privatizaciones y actuar en consecuencia, luchando por la remunicipalización, en las empresas y en los Ayuntamientos, y una vez bajo el control público, demostrar que no necesitamos patrones que nos exploten para que todo funcione dignamente y con derechos.

La externalización y privatización de servicios públicos a manos privadas ha puesto de relieve en los últimos años las diferentes formas de corrupción, financiación de partidos políticos… ¿Qué piensas al respecto?

Pues que son cosas inseparables en el sistema capitalista. Todas las leyes y medidas que aprueben en este sentido no son más que charlatanería y maniobras de distracción para engañar a la gente. Por cierto, promovidas por los mismos partidos políticos que están envueltos en todo tipo de casos de corrupción. En el mercado capitalista, el soborno y el tráfico de influencias son las relaciones habituales entre la administración y las empresas, que esperan hacer grandes negocios con las concesiones y el dinero público. Todo el entramado de corruptelas es, de hecho, la grasa que acelera el funcionamiento de la maquinaria del sistema. La corrupción se combate cortando de raíz las relaciones sociales que la generan, luchando contra las privatizaciones, acabando con las concesiones de obras y servicios públicos, interviniendo en las luchas por mejoras salariales y laborales en estas y otras empresas, aprovechando estas luchas para hacer conscientes a los trabajadores y el conjunto de la población de que luchar contra la opresión laboral y los recortes es luchar contra un sistema basado en la propiedad privada de los medios de producción.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Los niños como mercancía

El caso de María José Abeng, a la que arrebataron su hijo recién nacido cuando tenía 14 años y lo entregaron a una familia de adopción, para ser devuelto a su madre biológica cuatro años después, ha ocupado las páginas y las pantallas de los periódicos y los programas, como si se tratase de una novedad escandalosa. Y efectivamente es escandalosa, pero no es novedad.

Es escandaloso que una adolescente como María José, confiada a la tutela del Principado de Asturias, en un Centro de Menores, fuera violada y embarazada sin consecuencia alguna para los responsables de su cuidado y protección. Es escandaloso que, como cuenta ella: “No me quitaron a mi hijo por tener mala vida. Me lo arrebataron”. María José replicaba así a los que la consideran una mujer de vida desordenada: “No soy alcohólica ni drogadicta ni tan siquiera fumo. No me maltratan ni me han maltratado. No me quitaron a mi hijo por llevar mala vida, sino porque yo era una niña custodiada que vivía en un centro de acogida”. Desde el momento que se conoció el embarazo, el centro de custodia decidió que tenía que dar el niño en adopción. Como afirma la sentencia de la Audiencia de Oviedo “la Administración desde el mismo día del parto, decidió separar a la madre del recién nacido, sin que conste que se barajaran otras opciones”.

El drama en que están insertos la madre biológica, los padres adoptivos y sobre todo el niño, es consecuencia de la infame política de cuidados, adopciones y retirada de tutelas que están realizando las Administraciones de las distintas Comunidades Autónomas, a lo largo y lo ancho de España, sin que ni los gobiernos, ni los juzgados, ni los profesionales de la psicología y el trabajo social, ni los medios de comunicación se opongan.

En este perverso sistema de otorgar a las Consejerías de Bienestar Social y Familia –que más deberían llamarse de Malestar Social y desestructuración de Familias- la competencia exclusiva para determinar qué madres –y siempre madres- son aptas para ocuparse de sus hijos, se ha creado un universo cerrado de mujeres damnificadas por las resoluciones arbitrarias -¿quizá corruptas?- que adoptan los servicios sociales. Con la inestimable ayuda de los llamados gabinetes psicosociales, que no son otra cosa que empresas privadas, surgidas no se sabe donde, en las que trabajan personajes sin cualificación profesional ni siquiera sentido humanitario. Y que, increíblemente, son quienes deciden qué niños se quedan con su madre, cuáles se declaran en situación de abandono, cuáles han de ir a parar a los orfelinatos de la Comunidad, y cuáles se van a entregar a nuevas familias en acogida o en adopción. Como si en nuestra sociedad no existiera un Código Civil y un sistema judicial que debe decidir y amparar la vida de todas las personas implicadas.

Lo más grave es que esos espúreos gabinetes psicosociales son los que “asesoran”  a los jueces, y parece mentira que el colectivo de magistrados y el Poder Judicial acepten que esas personas sean quienes en definitiva deciden de la vida y la suerte de miles de madres y de niños.
En el último año y medio, La Audiencia de Madrid ha dictado 4.000 sentencias de custodia de niños, con la intervención de los Gabinetes Psicosociales.

Diversos colectivos de madres, abuelos, abuelas y de adolescentes internados en Centros de Menores, vienen denunciando retrasos en los trámites de gestión de las separaciones, retraso que introduce mayor inseguridad a situaciones, ya de por sí traumáticas, en la infancia y adolescencia. Hay familias afectadas que tienen casos de conflictos no resueltos, desde hace más de 10 años, en diversos juzgados de toda España. Muchas de esas familias, en su recorrido por tribunales y despachos, han perdido sus modos de vida y en algunos casos su propia salud, mientras sus hijos viven en centros de acogida o son dados en adopción, muchas veces en contra del criterio de los progenitores y de las niñas y niños.

Sólo en la Comunidad de Madrid hay 4.000 familias cuya salud y felicidad depende de los informes de supuestos psicólogos y trabajadores sociales. Para atender las visitas de los menores a sus madres o padres biológicos, únicamente hay tres PEF, es decir: “Puntos de Encuentro Familiar”.

Hace siete años, en 2009, el periodista Jaime Barriento avisó de las consecuencias que tenían para los jóvenes ciertas malas prácticas de determinadas empresas que operaban en el campo de los centros de menores. http://www.interviu.es/reportajes/articulos/chicos-malos- grandes-negocios.

De la cumplida información que da el periodista extraigo lo que sigue:

“La atención a los menores con problemas legales, de drogas o de conducta está llenando los bolsillos de empresarios nada expertos en el tema. Banqueros, constructores y hasta políticos se han metido en un negocio boyante”. (…)

“Cualquier asociación o fundación sin ánimo de lucro puede hacerse cargo de la gestión de un centro de reforma de menores, las cárceles donde los jóvenes de 14 a 17 años que han cometido alguna clase de delito cumplen medidas privativas de libertad. Así lo estipuló la Ley de Responsabilidad Penal del Menor, que permitió a las comunidades autónomas –competentes en esta materia– privatizar la gestión de los centros de menores y delegar así en entidades particulares la ejecución de medidas sancionadoras. En España hay unos 11.000 menores en residencias y pisos de acogida. Enrique Martínez Reguera, psicólogo y educador con treinta años de experiencia con niños y jóvenes marginados, da algunas cifras: “El cuidado de estos niños aporta, de media, 3.800 euros por chico y mes, y si se trata de un centro público, en torno a 9.000. (…) De los 58 centros terapéuticos existentes en España, 55 están en manos de entidades privadas. Dianova y O’Belén acumulan 12 de ellos. Entre ambas instituciones gestionan cada año unos 17 millones de euros (unos cinco Dianova y cerca de doce O’Belén). Más del 90 por ciento de este dinero procede del pago en concepto de servicios sociales que les aportan las administraciones”.(…)

            “La Ley 5/2000 sobre la gestión de la protección de menores abrió la veda para que muchas de las organizaciones no gubernamentales y fundaciones creadas años atrás –coincidiendo con la aprobación de la prestación social sustitutoria del servicio militar– se lanzasen a la caza de adjudicaciones de centros de protección de menores. Todas ellas, como establece la ley, se definen como entidades sin ánimo de lucro y con un fin social. Según José Luis Calvo, de Prodeni, asociación de defensa de los derechos de los niños, “tienen órganos de gobierno desproporcionados, con numerosos cargos directivos, cuyos sueldos, coches oficiales y comidas salen de las subvenciones que reciben de la Administración por gestionar los centros de menores”.

Este terrible informe debería haber provocado una interpelación parlamentaria, una actuación inmediata de la Inspección de Menores y de los jueces implicados. Pero en este corrupto país, ninguna de las instituciones ni cargos públicos más importantes se dieron por concernidos. Ni la Administración, ni el Parlamento, ni el Poder Judicial, estimaron que había que investigar la denuncia que suponía aquella información. Pero mientras tanto, miles de madres están sufriendo la separación de sus hijos, los niños son tratados como maletas que se trasportan de una familia a otra, otros desaparecen en el misterioso archivo de los expedientes de las custodias y las adopciones. En los juzgados las causas se prolongan durante años. A dicha demora, hay que añadir que los informes redactados por los gabinetes psicosociales, son casi siempre parciales y sin un protocolo oficial que se ciña a las circunstancias concretas de cada familia.

Como es evidente, aquellas madres que no tienen recursos no pueden disponer de defensas jurídicas preparadas, no saben cuales son los derechos que deben esgrimir. Las madres menores, solteras, pobres, abandonadas por el padre, en paro, son las víctimas propiciatorias de la insaciable codicia de esas empresas que se ha permitido que dispongan del destino de miles de niños, como si se tratara de mercancías. Y no se sabe, pero se intuye, qué clase de negocio existe detrás de cada adopción de un hijo arrebatado a una madre adolescente, ignorante, sola y pobre, además negra, como era María José Abeng.