jueves, 27 de abril de 2017

Nace la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres


“Contra el mercado de cuerpos de mujeres para la explotación reproductiva”, así se ha presentado hoy  la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres en Madrid. Integrada, de momento, por más de cuarenta organizaciones, apuntan a que los medios de comunicación y los debates políticos se están centrando exclusivamente en vender “las bondades de una práctica que nos abre un nuevo frente: una nueva industria en la que comercializan con nuestra capacidad reproductiva –y, por tanto, con nuestras vidas– en beneficio de terceras personas”.
Para enfrentarse a esta nueva forma de explotar a las mujeres, la Red señala la importancia de “unir fuerzas entre todas y aliarnos una vez más para demostrar al Patriarcado que nos amenaza” y así combatir contra esta práctica, prohibida en España.

La idea de esta plataforma estatal es acoger “a cuantas personas físicas, asociaciones y plataformas feministas, asociaciones de mujeres, organizaciones mixtas o colectivos LGTBI quieran unirse”.


Forman parte ya asociaciones como Plataforma 7N, Mujeres en Red, Mujeres UC3M, “NO EN MI NOMBRE” Plataforma para la NO legalización de la explotación reproductiva. Unión de Asociaciones Familiares (UNAF), el Partido Feminista de España, la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas, la Federación de Mujeres Progresistas o el Movimiento Democrático de Mujeres, entre otras muchas.

Acciones concretas

Desde la Red hacen un llamamiento a seguir las movilizaciones que convocan contra el alquiler de vientres.

La primera de ellas será el próximo 6 de mayo, frente al Hotel Meliá Avenida América en Madrid, para protestar contra la feria de alquiler de vientres que tendrá aquí, y donde 26 clínicas de distintos países ofrecen, entre otras cosas, contratos de alquiler de vientres con contra prestación económicas de 50.000 a 200.000 euros.

La feria de Surrofair choca con la legalidad vigente y con los derechos del niño

Los días 6 y 7 de mayo de 2017 la entidad Surrofair va a celebrar una convención de promoción del alquiler de vientres. En la misma se anuncia la asistencia de múltiples clínicas y  profesionales involucrados en el lucrativo negocio de la explotación reproductiva del cuerpo de las mujeres en países como Ucrania, Rusia, Grecia y EEUU.
Sonia Lamas, Presidenta de Enclave Feminista y una de las portavoces de RECAV, ha recalcado “nuestra misión es dar a conocer a la sociedad española lo que se esconde detrás de esta práctica ilegal, que no es otra cosa que servirse del cuerpo de las mujeres”.

El alquiler de vientres es una actividad ilegal en España

La Ley 14/2006 de 26 de mayo sobre técnicas de reproducción humana asistida (LTRHA) prohíbe los contratos de alquiler de vientres en España.
El Art. 10 de dicha ley, declara nulo de pleno derecho el contrato por el que se concierta una gestación – con o sin compensación económica – a cargo de una mujer que renuncia a la filiación materna del hijo que concibe, a favor del que la contrata, o incluso de un tercero.
El mismo artículo en sus apartados 2º y 3º declara nulo asimismo el contrato de “gestación por sustitución” – término jurídico para referirse a la maternidad subrogada – y determina la filiación materna por el parto.
La ley civil española exige al médico registrar al nacido vivo con los datos de la madre que da a luz, dando por hecho que es la misma madre biológica y genética y otorgándole todos los derechos y deberes jurídicos por dicha situación.
El Código Penal, en el Art. 220. 1, 2 y 3 tipifica como delito la entrega, intermediación y recepción de un hijo por un precio determinado como delito cuya pena es de hasta 5 años de cárcel aunque la “transacción” se hubiese realizado en territorio extranjero.
Surrofair, promociona la realización de contratos de alquiler de vientres (sistemáticamente llamados gestación subrogada) con mujeres de otros países como Ucrania, Rusia, Grecia y EEUU.

Queremos ser lo que somos

¡Basta de opresión contra la comunidad LGTBI!
En 1969, el Frente de Liberación Gay publicaba el primer número de la revista Come Out!, presentándose como “un grupo revolucionario homosexual compuesto por mujeres y hombres conscientes de que la completa liberación sexual sólo puede realizarse con la demolición de las actuales instituciones sociales. Rechazamos los intentos de la sociedad de imponer papeles sexuales y cualquier definición de nuestra naturaleza, porque hemos renunciado a dichos papeles y a los mitos simplistas de la sociedad. Queremos ser lo que somos. Queremos crear nuevas formas sociales y nuevas relaciones humanas basadas en la fraternidad, la cooperación, el amor y la desinhibición de la sexualidad. Babilonia nos ha empujado hacia una sola meta: la revolución”.

Karl Marx explicaba que el sistema capitalista necesita transformarse continuamente para poder adaptarse a los cambios que se producen en la economía, y esos mismos cambios afectan a la estructura del sistema, aunque la necesidad de opresión permanece. Por eso, para los revolucionarios la lucha por la liberación LGTBI, al igual que la lucha por la liberación de la mujer trabajadora, es inseparable del combate contra el sistema capitalista, y no puede ser concebida de otro modo.


Se inicia el camino de la organización
El clima de rebelión social a finales de los años 60 y los 70 se sentía con fuerza también en los EEUU. Acontecimientos como las revueltas de Stonewall , posibilitaron la creación de diversas organizaciones de lucha, como el propio Frente de Liberación Gay y la Alianza de Activistas Gays, fundadas por la activista transexual Sylvia Rae Rivera, quien más adelante organizaría con su amiga, Marsha Johnson, la Acción Travesti Callejera Revolucionaria. Estas organizaciones lucharon a pie de barrio contra la homofobia, la discriminación hacia los afroamericanos y los latinos, contra el capitalismo, y contra la lacra de las drogas y la prostitución. También hubo otros casos significativos de colaboración entre las luchas obreras y las llevadas a cabo por la liberación del colectivo gay, como el célebre apoyo de la organización Lesbians and Gays Support the Miners (LGSM) a las huelgas mineras de 1984 en Gran Bretaña contra la política reaccionaria del gobierno de Margaret Thatcher. Estas acciones unitarias entre trabajadores y el colectivo LGTBI crearon el marco perfecto para la reintroducción de la lucha por la liberación gay en el seno de la izquierda.

En concreto, el Frente de Liberación Gay adoptó una perspectiva más amplia contra el sistema capitalista, e incluso participó con el movimiento de los Panteras Negras combatiendo y poniendo a debate sus ideas machistas y homófobas. Su aportación llegó hasta el punto de que Huey Newton, líder de los Panteras Negras, hizo pública su solidaridad con el movimiento LGTBI en 1970, argumentando que “los gays no tienen ningún tipo de libertad dentro de esta sociedad. De todos, puede que ellos sean los más oprimidos…”. 

El Frente de Liberación Gay, como muchas organizaciones similares, supo ver la necesidad de transformar la sociedad de forma radical y luchar de manera organizada. En otras palabras, los miembros de esta organización comprendieron que para acabar con cualquier tipo de opresión y lograr la plena libertad en todas las facetas de la vida de los seres humanos, era necesario acabar con el sistema capitalista. Es más, al igual que en ocasiones anteriores, la evolución del movimiento LGTBI y los avances que en aquella época vivimos en nuestros derechos, sólo pueden entenderse dentro del contexto de ascenso de la lucha de clases. El enfrentamiento artificial de homosexuales contra heterosexuales, de negros contra blancos, de hombres contra mujeres… alimentado por la ideología dominante, promueve la desigualdad y la discriminación, y le sirve a la burguesía para dividir la fuerza de la clase trabajadora, y debilitar así las fuerzas sociales que se pueden movilizar por la emancipación social. Por el contrario, la unión y la lucha de todos los que somos sometidos por esta sociedad injusta en contra de cualquier forma de opresión, nos hace más fuertes.

La reacción intenta levantar cabeza
Partiendo de esta premisa, no es ninguna casualidad que en el contexto de aguda crisis económica en el que nos encontramos actualmente, los viejos lacayos del sistema vuelvan a arremeter contra los sectores oprimidos con fuerza redoblada. Recordemos la masacre de Orlando en junio de 2016, la mayor matanza en EEUU desde el 11-S. También tenemos presentes todas las agresiones y asesinatos contra el colectivo LGTBI, que nos dejan datos tan escalofriantes como que el 80% de los transexuales no sobreviven más allá de los 35 años en América Latina, que entre 2008 y 2014 hubo más de 1.800 personas transexuales asesinadas, o la persecución institucional contra gays, lesbianas y transexuales en Rusia y numerosos países de Asia, África y Oriente Medio, y en muchos estados de EEUU. Y por supuesto, la indignación que causó en el Estado español el autobús de la secta ultracatólica Hazte Oír, financiada con recursos públicos y apoyada por las altas esferas de la burguesía española. Un claro exponente además de la propaganda retrógrada y homófoba de la Iglesia Católica y aquellos partidos como el PP que pretenden devolverle la hegemonía y la posición de la que disfrutaba durante el franquismo.

No debemos pasar por alto tampoco la doble moral de los defensores del sistema capitalista que lloran lágrimas de cocodrilo ante las agresiones y los asesinatos. Realmente se esconden tras un discurso vacío y políticamente correcto para rascar votos de los sectores del colectivo LGTBI más aburguesados, renunciando a denunciar a los sostenedores de la ideología que alimenta estos crímenes y obviando que la opresión no es igual para alguien acomodado económicamente que para una persona de la clase obrera. De hecho, son estos mismos políticos los que favorecen esta situación de discriminación con sus políticas de recortes en los derechos sociales. Que no nos vengan los dinosaurios del Partido Demócrata en EEUU, Merkel, Rajoy, Rivera, o cualquier otro lacayo de los capitalistas a hablarnos de los derechos de la comunidad LGTBI, cuando son ellos los primeros en apoyar y sostener regímenes como el turco, el saudí, el marroquí, el egipcio, o los fascistas de Ucrania, donde la persecución institucional y social al colectivo LGTBI está a la orden del día.

La repugnante hipocresía del PP y la jerarquía católica

No olvidamos que el gobierno del PP permite manifestaciones fascistas y ampara a los agresores. Ha habido más de 200 ataques a personas del colectivo LGTBI entre 2015 y 2016, en los cuales solamente se incluyen las agresiones notificadas a la policía. Exactamente igual que ocurre con la violencia machista, el PP y sus mamporreros de Ciudadanos, y también los dirigentes del PSOE con sus políticas cada vez más neoliberales, hacen declaraciones ‘políticamente correctas’, mientras que la realidad muestra que la discriminación homófoba y machista no solo está totalmente tolerada, sino que además se crea el caldo de cultivo para fomentarla. El gobierno del Partido Popular con su política de recortes en la educación y la sanidad publicas, en los servicios sociales, etc., y con su ideología reaccionaria y clerical, lejos de mejorar la situación para las personas del colectivo LGTBI, ha perpetuado la discriminación en la práctica de todas aquellas personas que no se identifican ni comparten su modelo heteropatriarcal.

Precisamente leyes como la reforma educativa de la LOMCE, que el PP ha impulsado —y que dio luz al movimiento de la Marea Verde con el Sindicato de Estudiantes e Izquierda Revolucionaria en primera línea—, pretenden reavivar la ideología reaccionaria de la Iglesia Católica que ya impera en los centros educativos religiosos e introducirlo en nuestras escuelas públicas. Es el mundo al revés.

Mientras que esa misma jerarquía eclesiástica es continuamente señalada y acusada de múltiples casos de abusos sexuales contra menores, sus máximos jerarcas y sus voceros en los medios de comunicación, públicos y privados, criminalizan y humillan con total impunidad a las personas del colectivo LGTBI, tratándolos de enfermos, antinaturales, o incluso —e irónicamente— de pederastas, entre otras tantas barbaridades. Por ejemplo, el Arzobispo de Alcalá, Reig Pla, famoso por su guía para curar la homosexualidad, llegó a declarar en 2012 en la televisión pública que las personas homosexuales a menudo “se prostituyen” y “van a clubes de hombres” para “encontrar el infierno”. También está el ejemplo del Cardenal Fernando Sebastián, quien dijo que “la homosexualidad es una deficiente sexualidad que se puede normalizar con tratamiento". O el Obispo Casimiro López Llorente, quien declaró que “las parejas de personas del mismo sexo provocan el notable aumento de hijos con graves perturbaciones de personalidad”. Absolutamente lamentable e intolerable.

Fuera el negocio y la derecha del Orgullo Gay
Todos aquellos que luchamos por una sociedad realmente libre, pertenezcamos o no al colectivo LGTBI, no debemos pasar por alto que ha habido un intento claro de hacernos olvidar la verdadera raíz del problema: el propio sistema capitalista, el cual se apoya en el heteropatriarcado como una herramienta más para intentar dividir a los sectores oprimidos de la sociedad. Por eso han tratado de convertir el Orgullo Gay en un lucrativo negocio en el que los grandes empresarios pretenden erigirse demagógicamente como defensores de nuestros derechos. Pero realmente la única intención es extraer un suculento beneficio, además de fomentar una caricatura de un día que en sus inicios fue un símbolo de lucha contra la opresión y el capitalismo. 

Hoy el neoliberalismo se quiere apropiar de ello para desfigurarlo y fomentar el machismo y el clasismo dentro de la propia comunidad gay, mitificando la figura del hombre homosexual masculino y elitista, e invisibilizar la gran diversidad dentro del colectivo LGTBI y su tradicional carácter reivindicativo. Ejemplo de ese machismo y clasismo recalcitrante dentro de los sectores aburguesados del colectivo gay masculino es la utilización de vientres de alquiler, que no son otra cosa que la compra-venta y la mercantilización del cuerpo de las jóvenes mujeres trabajadoras. No podemos apoyar una práctica que pone por encima los deseos de paternidad de unos ricos a costa de la dignidad y los derechos de las mujeres obreras, que sufren una doble represión por su condición de género y de clase.

Es precisamente por todo esto que los jóvenes y los sectores avanzados del movimiento obrero tenemos que trabajar juntos con la comunidad gay para recuperar el carácter de clase y combativo del movimiento LGTBI. Sólo de ese modo podremos convertir de nuevo las luchas LGTBI en un instrumento fundamental contra el sistema opresor capitalista, y para que hombres y mujeres de todo el mundo podamos alcanzar una sociedad que no pisotee la dignidad y la vida de las personas.

Desde Izquierda Revolucionaria, el Sindicato de Estudiantes y Libres y Combativas, mostramos nuestro apoyo total al colectivo LGTBI, y reivindicamos el carácter combativo de este movimiento. Rechazamos frontalmente la homofobia además de todas las políticas e ideologías que la fomentan y amparan, y abogamos por la liberación de todos los sectores oprimidos de la sociedad. No es la raza, la nacionalidad, las creencias religiosas ni la orientación sexual lo que nos diferencia. La sociedad está dividida, claro que sí, pero en líneas de clase, en opresores y oprimidos. Nuestra emancipación solo puede llevarse a cabo con la unión consciente y organizada en la lucha contra el sistema capitalista.

¡POR UNA SOCIEDAD SOCIALISTA Y VERDADERAMENTE LIBRE!
¡VIVAN LAS LUCHAS DE LA COMUNIDAD LGTBI!

martes, 25 de abril de 2017

La Otra Memoria Histórica. La Revolución de los Claveles

La revolución portuguesa de 1974-75 debe englobarse en la oleada revolucionaria internacional de finales de los años sesenta y setenta del siglo XX, que en Europa tuvo su expresión en el Mayo del 68 francés, el otoño caliente italiano de 1969, la caída de la dictadura de los Coroneles griegos en 1974 y la situación prerrevolucionaria que llevó a la caída de la dictadura franquista en el Estado español. De todos estos procesos, el que estuvo más cerca de derribar el sistema capitalista y el Estado burgués fue, sin duda, la revolución de los Claveles.

La Revolución de los Claveles. Cuando la clase obrera portuguesa tocó el cielo con las manos. (Izquierda Revolucionaria)

 

domingo, 23 de abril de 2017

Sigue la lucha en atención a personas sin hogar del Ayuntamiento de Madrid

 24 de abril

CONCENTRACIÓN (18 hs) frente centro Puerta Abierta

C/ Pinar de San José, 104 (metro La Peseta)

5 de mayo

HUELGA en centro Juan Luis Vives

CONCENTRACIÓN (13 HS) frente Asispa

C/ Martínez Villergas, 8 (metro Barrio Concepción) 

 11 de mayo

HUELGA en centro La Rosa

CONCENTRACIÓN (12 hs) frente Asispa

CONCENTRACIÓN (18.30 hs) frente Área de Equidad, Derechos Sociales y Empleo del Ayuntamiento de Madrid

Paseo de la Chopera, 41 (metro Legazpi) 


La red de atención a personas sin hogar del Ayuntamiento de Madrid adolece de numerosos problemas. Totalmente privatizada, nuestra realidad está marcada por la precariedad y la explotación laboral Empresas como Asispa o Aebia se niegan a aplicar el convenio de Acción e Intervención Social (en vigor desde 2015), y las que lo aplican, lo hacen torticeramente (se niegan a reconocer la categoría profesional de Auxilares de Servicios Sociales en el grupo 2, deben un dineral en atrasos…), la prevención de riesgos laborales es un paripé, etc. 
Por otro lado, la calidad del servicio deja mucho que desear. Hay largas listas de espera en los albergues (lo que obliga a muchas personas a malvivir en las calles), en muchos de estos centros no se dispone de camas, por lo que se ven obligadas a dormir en butacas, sillas e incluso en el suelo. No existe protocolo de actuación ante casos de violencia de género, e incluso el diseño de la red se acerca más al asistencialismo y la beneficencia que a una intervención social transformadora.
 Desgraciadamente, los responsables municipales del Área de Equidad, Derechos Sociales y Empleo (con Marta Higueras al frente) defienden un modelo neoliberal de gestión de los Servicios Sociales, manteniendo la privatización y por tanto primando los beneficios empresariales sobre la calidad tanto del empleo creado con dinero público como de los servicios prestados a la ciudadanía.
Ante esta situación, los representantes de CCOO y CGT en los centros Puerta Abierta, La Rosa y Luis Vives defendemos la gestión directa de los servicios públicos y llamamos a la movilización en defensa de una Intervención Social pública y de calidad.

CONTRA LOS ABUSOS PATRONALES


POR UN TRATO DIGNO A LAS PERSONAS SIN HOGAR


SOMOS UN DERECHO, NO UN NEGOCIO


¡MUNICIPALIZACIÓN!

 


 


La Rosa En Lucha

miércoles, 19 de abril de 2017

El reflejo del sufrimiento y vulnerabilidad de los "Niños de la calle" de Melilla

La librería La Vorágine de Santander inaugurará una exposición de la obra del fotoperiodista Antonio Ruiz el miércoles 19 de abril, a partir de las 19.30 horas que se podrá visitar hasta el 30 de mayo. Bajo el título 'Niños de la calle, un mundo desconsolado' recoge el sufrimiento de los menores que se ven obligados a vivir sin hogar y en situaciones de vulnerabilidad en la Ciudad Autónoma de Melilla.

Tal y como relata el propio autor de la muestra, el sistema de protección de menores de la Ciudad Autónoma de Melilla "ni es una referencia, ni tiene credibilidad alguna entre los menores no acompañados que acceden a España a través de dicha ciudad".

Por ello, "decenas de niños se ven abocados a vivir en las calles, exponiéndose a abusos, vejaciones o tramas delictivas", lamenta. "Son víctimas de una sociedad capitalista y racista que atentan contra ellos", denuncia Ruiz.

Se trata de menores que "arriesgan sus vidas, haciendo lo que ellos denominan ' risky', es decir, intentar colarse de polizones en un barco que los lleve a la península, poder ir al colegio, conseguir documentación para ir creando una vida y un sueño lleno de libertad, como cualquiera de nosotros", sostiene.

"Huyen del hambre además de otras situaciones de vulnerabilidad y el gobierno español tiene la obligación de garantizar su seguridad, su cuidado, su educación e integración, tal como establece la propia legislación española", subraya el fotoperiodista.

Sin embargo, "un 95% de estos niños manifiestan que no quieren estar en los centros de menores de Melilla por la violencia que reciben: palizas, aislamiento, intimidación, humillación... Diferentes tipos de torturas a los que se exponen si son expulsados en la frontera", asegura.

Hace hincapié en la idea de que se proyecta sobre la población la falsa idea de que estos niños son culpables de la inseguridad ciudadana, pero sólo un 10% de los índices de criminalidad "pueden" provenir de estos niños.

Por tanto, tal y como apunta, las fotografías de la exposición intentan "dignificar, anular el lenguaje tóxico que se utiliza contra ellos y dar rostro a unos pequeños seres humanos con vidas muy duras". "Niños que ríen, lloran, juegan y anhelan una vida plena y en libertad", resalta. "Las infancias nunca duran pero todo el mundo se merece una", sentencia finalmente.

  
Perfil del fotoperiodista
Antonio Ruiz ha publicado entre otros medios, en el diario El Mundo, ABC, Le Monde, The Guardian, Der Spiegel, Corriere della Sera, Clarín, Magazine TIME, Magazine LIFE, agencia EFE, agencia France Press, Periodismo Humano, Diagonal. En la actualidad trabaja como colaborador del diario El País.

Además, ostenta el premio de fotografía 'Luz contra el racismo' de SOS Racismo 2017 y ha expuesto su creaciones en muchos lugares de la península y de fuera de ella, como Madrid, Barcelona, Gijón , Pamplona y Bruselas, entre otras ciudades. 

sábado, 15 de abril de 2017

Concentración en Puerta Abierta, centro de atención a personas sin hogar

Tras las movilizaciones en La Rosa y en el Luis Vives, otro centro de la red de atención a personas sin hogar anuncia movilizaciones. Lxs compxs de Puerta Abierta salen también a la lucha, denunciando la precariedad laboral y las deficiencias en la atención que reciben las personas usuarias. El próximo 24 de abril, estaremos allí apoyando la lucha por una Intervención Social pública de calidad. Ahora Madrid tiene que estar con las plantillas y no defendiendo los intereses de las empresas, como se está haciendo desde el Área de Equidad, Derechos Sociales y Empleo, dirijida por Marta Higueras. El gobierno municipal tiene que cumplir su programa electoral e iniciar los procesos de municipalización de los servicios públicos.

viernes, 14 de abril de 2017

Continúan la expropiación de bebés y las muertes en centros de menores

Hemos visto caer a la Fundación O´Belen. Pero queda mucho por hacer. Nuestros Servicios Sociales, sometidos a la lógica neoliberal, siguen siendo más un negocio y un mecanismo de control social que una herramienta de atención a las personas en dificultad. Vamos a seguir luchando por una Intervención Social pública y de calidad.

En particular, la realidad de nuestro sistema de Protección de Menores, en el que perviven prácticas herederas del franquismo, sigue siendo extremadamente grave, continuando la expropiación injustificada de niñas y niños. Como ejemplo, el felizmente resuelto caso de Maria José (puedes ver una entrevista reciente pinchando aquí).

Y la Justicia Juvenil sigue condenando y castigando la pobreza. La situación en los centros de privación de libertad de menores sigue siendo dramática (a pesar de las mejoras legales sobre los centros terapéuticos). Como muestra, una trágica noticia ocurrida a principios de año. Un chaval, en prisión preventiva, aparecía muerto en el centro de reforma La Zarza (Murcia). Otra muerte más de la que nadie será responsable. Puedes leer aquí la noticia en prensa. 

Vamos a seguir luchando y denunciando. Mantenemos el nombre del blog porque O´Belen refleja lo peor de la atención a la infancia excluida en el estado español, para recordar que sí se puede, y como homenaje a todas las víctimas de O´Belen. ¡Nos vemos en las calles!

jueves, 13 de abril de 2017

¡Francisco Morillo López dimisión! Basta de represión en el IES Villa de Vallecas

Basta de persecución a las alumnas de 14 años que secundaron el paro internacional contra la violencia machista del 8 de marzo

El pasado 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora, millones de personas salieron a las calles alrededor de todo el planeta para luchar contra la violencia machista. Con motivo del paro convocado por el Sindicato de Estudiantes, el director del IES Villa de Vallecas, D. Francisco Morillo López, expulsó del instituto a dos alumnas de 2º de la ESO por participar en este paro en su IES. Un auténtico escándalo que no solo niega un derecho democrático como el derecho a huelga sino que evidencia de una forma clara el desprecio de este director a una cuestión tan importante como la violencia machista. Queremos destacar que la postura que está adoptando el director del IES Villa de Vallecas nada tiene que ver con el gran apoyo y solidaridad de las profesoras y profesores, de las madres y padres y de todo el personal del IES, que nos han apoyado y ayudado a la hora de hacer el paro y las concentraciones.


A lo largo de esta última semana, desde que la madre y el padre de una de las alumnas expulsadas y el Sindicato de Estudiantes denunciamos públicamente y ante inspección educativa el carácter antidemocrático del director expulsando a estas dos alumnas por ejercer sus derechos democráticos el día 8 de marzo, ha habido una auténtica situación de acoso por su parte hacia esta alumna.

Además de ponerle faltas de asistencia a clase y de deberes injustificadas durante el tiempo que estuvo expulsada, desde el día que Francisco Morillo López la expulsó yendo a su clase y sacándola de muy malas formas fuera del instituto, las amenazas y el acoso por su parte hacia la alumna de 14 años han sido diarias, llegando al extremo de romperle un trabajo manual de Geografía al saber que era suyo y de la otra alumna expulsada delante del resto de alumnos mientras se jactaba literalmente de gustarle ir rompiendo cosas en el instituto.

La situación de acoso y miedo que están sufriendo estas niñas de 14 años por parte de una figura de autoridad como es el director del instituto es intolerable. Esta forma autoritaria, machista y represiva hacia dos alumnas que defienden sus derechos democráticos saliendo a un paro para luchar contra la violencia machista el día de la mujer trabajadora, es completamente contraria al modelo de enseñanza pública democrática, inclusiva, tolerante y respetuosa libre de machismo, racismo y sexismo que defendemos desde la Marea Verde.

Desde el Sindicato de Estudiantes y Libres y Combativas, el día 8 de marzo, llamamos a todos los jóvenes a paralizar las clases durante una hora y a salir a concentrarnos a los patios de nuestros institutos y las puertas de nuestras facultades contra la violencia machista. Centenares de miles de jóvenes en todo el Estado paramos las clases de más de mil institutos y decenas de universidades, haciendo del pasado día 8 de marzo una jornada histórica de movilizaciones contra la violencia machista a nivel estatal e internacional, contando además con el apoyo de nuestros profesores y trabajadores de los institutos y facultades que mostraron de una forma unánime su compromiso por una educación basada en la igualdad, el respeto y libre de machismo.

Por eso, desde el Sindicato de Estudiantes exigimos la reversión inmediata de las sanciones a las 2 alumnas expulsadas por ejercer sus derechos democráticos y la dimisión inmediata de D. Francisco Morillo López como director del Instituto por atentar contra los derechos fundamentales de los alumnos del centro.
Exigimos que el machismo desaparezca de nuestras aulas, y eso será imposible mientras existan directores que ante la violencia machista reaccionen sancionando a las víctimas que salen a defender sus derechos y a alzar la voz contra la lacra de la violencia machista en vez de poner todos los medios a su alcance para combatir el machismo en nuestras aulas.

¡Basta de represión contra quienes luchamos!
¡Basta de mantener el machismo en las aulas!
¡Francisco Morillo López dimisión!
 
 
 

miércoles, 12 de abril de 2017

La Otra Memoria Histórica. 40 años de la legalización del PCE

9 de abril de 1977. Sábado Santo. La mayoría de la población española estaba de vacaciones. Sale por TVE un periodista diciendo “Noticia de última hora: el PCE ha sido legalizado”. El mayor partido del antifranquismo, la bestia negra de los militares era legal.

Tras varias peleas judiciales, en las que el Gobierno pretendía dejar en manos del Tribunal Supremo esta cuestión, Suárez finalmente decidió legalizarlo. Pero no fue el presidente el que lo legalizó sin más. Fueron los centenares de miles de militantes (en el momento de la legalización contaba con unos 200.000) que habían luchado durante los años de la dictadura franquista en las fábricas, en las universidades, en la calle para acabar con el régimen, los que empujaron hacia la legalización. Y también una opinión pública manifiestamente favorable (un 45 por ciento estaban a favor frente a un 17 por ciento en contra en marzo de 1977.

26 04 1977  LEGALIZACION DEL PARTIDO COMUNISTA ESPANOL

Pero quienes estaban rotundamente en contra de que aquello pasaron eran los militares. En septiembre de 1976, Suárez se había reunido con la cúpula del Ejército para decirles que no iba a hacer nada para legalizar el PCE. Cuando se enteraron de la noticia, la reacción no se hizo esperar. Pita de Veiga, ministro de Marina, dimitió.  Asçi describía el general Armendi la situación en el Ejército:
“No hay nada decidido, pero la situación es muy delicada; hay altos mandos del Ejército y sectores influyentes de la vida nacional que están dispuestos a convertir la acción gubernamental de legalizar el PCE en ‘casus belli’”

Pero esta legalización no fue ni mucho menos un camino de rosas para el PCE. A cambio de la misma, la dirección del Partido renunció a casi todo lo que habían defendido durante años: la República, la bandera republicana, la depuración de los cuerpos represivos, la lucha por el socialismo. Aunque realmente, esta renuncia no se produjo en los años de la Transición. Ya era anterior. En 1956, Carrillo y compañía ya abogaban por una política de “reconciliación nacional” en la que no se juzgaran los crímenes franquistas, en el que sólo se luchara por la democracia (da igual si habría rey o no) y no se cuestionara el sistema de producción capitalista. De hecho, en esos años, la dirección del PCE renunciará también al termino “leninismo” , lo que produjo fuertes tensiones internas e incluso rupturas.

legalizacionn 2

Lo que está claro es que aquella legalización, los militantes, hombres y mujeres anónimos, que se habían dejado la piel para luchar contra el franquismo, celebraron por todo lo alto lo conseguido. Porque lo consiguieron ellos, a base de pelar, de luchar, de torturas, de cárcel, de muerte. Nadie regaló nada a la izquierda en aquellos años. Todo se tuvo que conquistar a base de movilización social. La dirección del partido no quiso hacer grandes celebraciones. Y días después, el 14 de abril justamente, en un famoso comité central, Carrillo y compañía aceptaban la bandera monárquica, que, con el águila en medio, habían usado los franquistas durante 40 años.

Desde Recuperando Memoria queremos homenajear a todos aquellos que lucharon y se dejaron la piel por acabar con el franquismo y con su impunidad. Pero también hacemos críticas al proceso de Transición. No todo fue tan bello como desde los medios de comunicación nos lo pintan. La violencia política, la sangre inundó también las calles en esos años. Y muchas cuestiones se dejaron en el tintero. Como por ejemplo, al cuestión de República o Monarquía, la lucha por el socialismo. Y como no, la impunidad de los crímenes franquistas. Hacer una crítica de aquel periodo no es menospreciar a todos aquellos que lucharon durante la dictadura, ni mucho menos. Es aprender de los errores, estudiar con franqueza el pasado, para poder transformar el presente y tener un futuro mejor.

sábado, 8 de abril de 2017

Crónica del negocio de la Ley de Dependencia

Ex trabajadora de ASISPA (GanemosCCOO)

En los últimos años miles de personas hemos sido víctimas de los permanentes recortes en los servicios públicos. Las consecuencias han sido devastadoras para miles de familias y en el caso de los recortes a la Ley de Dependencia están causando un enorme sufrimiento para uno de los sectores más vulnerables, los y las dependientes. Enfermos de ELA, espina bífida, enfermedades mentales como la esquizofrenia o el síndrome de Diógenes, mayores con demencia...no pueden tener una vida en condiciones aceptables si se les niegan los cuidados básicos que desde el sector de la ayuda a domicilio deberían prestárseles. El trabajo que realizamos es muy variado, desde gestiones médicas, hasta limpiezas de hogar, pasando por cambios posturales, cambio de pañales, hacer la comida y la compra, aseo personal, acompañamiento o llevarles a centros de día.

La historia de lucha de los y, especialmente las trabajadoras del sector, es una muestra más de la importancia de la movilización para conseguir unas condiciones laborales dignas y garantizar algo tan importante como la vida de aquellos y aquellas más indefensos en la sociedad. Desde sus comienzos, el SAD (Servicio de Ayuda a Domicilio) tuvo unas condiciones de trabajo terribles, hasta que en 1991 las trabajadoras dijeron basta y se inició una dura huelga de 33 días a la que la patronal respondió con muchos despidos. Fruto de esta huelga se consiguió el primer convenio para el sector y que todos los despedidos volviesen al trabajo. Se alcanzó la regulación de las jornadas y los festivos, horas médicas a demanda, cuatro días de asuntos propios y se fijaron horarios de entrada y salida.

Sin embargo la política de paz social impuesta por las direcciones sindicales hizo que, especialmente a partir del año 2012, se empezaran a perder derechos, llegando al esperpento de que en el caso de ASISPA se vendía a las trabajadoras a cambio de privilegios para una parte de las delegadas sindicales que aceptaron esta política y empezaron a obtener prebendas a costa de la plantilla.

Actualmente la pérdida de derechos es insostenible. En el caso de ASISPA el comité de empresa ha abandonado a su plantilla y las trabajadoras tienen que pelear solas en los tribunales cuando deciden denunciar el incumplimiento de sus derechos, algo que sucede constantemente. Por ejemplo de diez horas médicas de especialista se están negando radiografías, mamografías, en el caso de los permisos por ingreso de familiar, operación o fallecimiento de familiar en primer grado, si nos corresponden dos días nos quitan uno, si son cuatro quitan dos y así sucesivamente. La máxima de la empresa es "denuncia y si ganas te lo damos", pero claro, hay que denunciar, y las condiciones de trabajo sumada a la falta de apoyo por parte de los sindicatos hace que la mayoría de las veces no se denuncie y la empresa haga con nosotras lo que le venga en gana. Amparándose en la ley de confidencialidad no se están activando los protocolos de infecto contagiosos, síndrome de Diógenes o esquizofrenia en los casos de limpieza o sustitución, mandando a las auxiliares sin explicarles las enfermedades de los pacientes y sin que se tomen las precauciones necesarias para su seguridad.

En este sector, en el que el sueldo medio más pluses no llega ni a los 900 euros, las jornadas son interminables. El tiempo de desplazamiento se calcula a través de Google, sin tener en consideración las rotondas, semáforos, etc. Casi todos los contratos son parciales, y en el caso de las jornadas completas las parten en dos, pudiendo hacer por la mañana cinco horas, y luego por la tarde hasta las diez de la noche te pueden llamar hasta para trabajar media hora, y en los festivos el turno es partido, con lo cual una persona para trabajar la jornada completa se tira todo el día en la calle. Hay personas que, teniendo turno de lunes a viernes, las llaman para unas horas el sábado o domingo, lo cual es ilegal y además si tienes un accidente de trabajo te sancionan.

Las trabajadoras son mayoritariamente extranjeras, casi todas con pocos recursos, con cargas familiares y sin tejido social que las respalde. Estas condiciones son utilizadas para exprimirlas al máximo y amedrentarlas en un régimen de semiesclavitud. A las empresas no les interesan las trabajadoras más veteranas que cobran trienios y además conocen mejor sus derechos y no se dejan meter horas extras, entre otras cosas, y progresivamente las han ido desplazando presionándolas con sanciones y obligándolas a hacer más horas. Sustituyen este empleo por jóvenes en prácticas y trabajadoras en precario, contratan a mucha gente por poca cantidad de horas y luego les hacen trabajar más.

Las consecuencias de todo esto para los usuarios son criminales, el progresivo deterioro tanto para usuarios como para trabajadoras nos ha devuelto a condiciones como las que había en 1989. Han aumentado las listas de espera y las desigualdades crecen, incluso habiéndose concedido el servicio pueden tardar dos años en hacerlo efectivo, y son muchos los pacientes que ya habían conseguido estos servicios y se les ha quitado directamente.

En definitiva un sector que siempre ha sido privado se ha consolidado como una fuente de beneficios multimillonarios, a través de los contratos con las administraciones públicas que a día de hoy reparten prácticamente todo el trabajo entre dos grandes empresas, ASISPA y FCC, de Florentino Pérez, que hacen de los ayuntamientos, también de los del cambio como en el caso de Madrid, un suculento negocio a costa de la vida de millones de personas. Son las consecuencias de mantener en manos privadas los servicios públicos y abandonar la perspectiva de la municipalización de los mismos, mejorando las condiciones de las trabajadoras y la calidad del mismo en beneficio del lucro particular de las grandes fortunas. Los recortes a la dependencia y el maltrato a las plantillas son consecuencia también de la actitud contra la movilización social que las actuales direcciones sindicales mantienen a toda costa. Si algo nos enseña la historia de nuestro sector es que solo conseguiremos aquello por lo que peleemos.

¡Por unos servicios públicos municipalizados!
¡Basta ya de paz social, basta ya de hacer negocio con nuestras vidas!